Francisco Rivera recoge un premio en homenaje a su abuelo de manos de la Duquesa de Alba

La Feria Mundial del Toro sigue siendo un referente ineludible para todos los amantes de la Tauromaquia. Este año los organizadores pensaron que era necesario rendir homenaje a una de las más grandes figuras del toreo: Antonio Ordóñez. Quién mejor para recibir este premio que su nieto, el matador Francisco Rivera Ordóñez; y quién mejor para otorgarlo que la Duquesa de Alba, admiradora durante años del arte de Antonio Ordóñez y, por añadidura, madre de la que fuera esposa de Francisco, Eugenia.

Merecido homenaje póstumo
Antonio Ordóñez, el gran maestro de Ronda, regaló a los aficionados cientos de tardes sublimes. Y éstos han querido responder con un homenaje póstumo en la plaza de toros instalada en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla. La Duquesa de Alba entregó a Franciso y a Belén Ordóñez una preciosa estatua de bronce, con la cabeza de un toro bravo, y la siguiente inscripción: "Al maestro Ordóñez. VII Feria del Toro".

Un acto muy emotivo
Muchos de los asistentes mantuvieron la emoción a flor de piel. Uno de los momentos más cálidos se dio cuando entraron en el pabellón Plaza de Fibes, Belén Ordóñez, Francisco y la Duquesa de Alba. Los allí congregados no pudieron evitar rendirles una larga ovación que se hizo silencio sepulcral cuando la duquesa hizo entrega del galardón: "Por el recuerdo de tu padre y de tu abuelo". Francisco Rivera, que pasó unos duros momentos intentando hablar de su abuelo, al que estaba muy unido, sin que le asomaran lágrimas en los ojos, llegó a decir: "Mi abuelo es único y nunca habrá otro igual".

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