Exclusiva: Blanca Romero: 'Cayetano y yo hemos roto. La decisión la he tomado yo'

Blanca habla con determinación, con firmeza, midiendo incluso las palabras, y prosigue:
—Nada más que tengo que decir cosas buenas de él, porque, aparte de su manera de enfocar la vida o no, es una bellísima persona. Me quiso muchísimo, porque me lo demostró. Con la niña se portó como un campeón también y como un verdadero padre...De hecho seguirá siendo su padre, a no ser que tome la decisión de no ver a Lucía. Yo estaría encantada de que siguiera siendo como es ahora, porque la niña lo adora a él también. A fin de cuentas, Cayetano es un cielo, pero para otros soles, no para mí. Debo decir, que no se me olvide, que llevamos las cosas muy civilizadamente: yo estoy ahí para lo que necesite, y él lo sabe. Me preocupo de que esté bien, porque sé que, en este caso, está sufriendo ahora mismo más que yo. No sé el día de mañana, pero ahora lo está pasando peor que yo, porque he sido yo, debo asumirlo, la que tomó la decisión: yo fui quien dio el paso. Aunque él me ha dado la razón, me da la razón, porque era lo mejor, ya que no era plan el estar discutiendo siempre. Hemos roto definitivamente.
—¿Y por qué en ese momento, en ese dieciocho de enero?
—No lo hice antes por cobarde, porque me daba miedo. Te encariñas de alguien, te enamoras, haces tu vida con esa persona y...de repente te das cuenta de que te da miedo y sientes que se te acaba el mundo si lo dejas con esa persona. Pero la verdad es que no puedes vivir condenada por miedo y no luchar por...Yo creo en el amor. Creo en el amor, y lo nuestro se alejaba ya mucho de lo que es la pareja ideal o el amor perfecto. Entonces, como sigo creyendo firmemente en el amor, aunque quizá de otra manera menos ingenua y menos impulsiva, por eso he tomado la decisión que tomé, para estar sola, por ahora, y si algún día me caso, que lo dudo; lo dudo por ahora...
—Pero nunca se puede decir de esta agua...
—Ya lo sé .Pero no me apetece nada. Quizá un día me case, pero ahora te diría que no. Acaso sea mejor tomar las relaciones de otra manera ,incluso es más sano para la salud, aunque tampoco me voy a despendolar por ahí. Me limitaré a las historias que tenga que vivir, las que me correspondan, libremente, sin ningún tipo de prejuicios ni represión (nunca he sido una reprimida, siempre he sido una persona libre).
—Libre lo habrás sido...hasta que te casaste con Cayetano, se entiende.¿O no?
—Con Cayetano he sido fiel, absolutamente fiel. En la vida hubiera hecho nada que le pudiera haber dejado a él en mal lugar. Para eso lo hubiera dejado antes. La fidelidad es esencial, y yo soy una persona muy honesta, muy clara y muy sincera, tanto para lo bueno como para lo malo. Y nunca podría vivir con algo así, con una doblez de ese tipo, porque me remordería la conciencia, y con la conciencia sucia no se inspira nadie.

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