Refinada y con un gusto exquisito en el vestuario, que se adapta cada temporada a las nuevas tendencias, la esposa del torero Enrique Ponce hace gala de un estilo indiscutible, que la convierte en digna merecedora de este título.

Si hacemos un poco de historia, podemos comprobar que desde que Paloma Cuevas participa en esta votación siempre ocupa los puestos más altos de la final. Así, en 2001, quedó en segunda posición; el pasado año, quedó en tercera, y, por fin, este año consigue su merecido triunfo.

En segunda posición de la votación de la mujer más elegante de 2003 se encuentra Rania de Jordania, que se reafirma en este puesto, el mismo que consiguió en 2002 e Isabel Preysler, que ganó esta votación el pasado año, se sitúa en el tercer puesto.

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