Boris Becker habla por primera vez sobre el polémico encuentro del que nació su hija Anna

Por primera vez, el ex tenista Boris Becker ha hablado de su relación con Angela Ermakova, la modelo rusa a la que conoció en un bar londinense y con la que tiene a su hija Anna. Recordemos que la batalla judicial por el reconocimiento de la pequeña ocupó llevó al deportista alemán al centro de la atención en el año 2000 y finalmente la Corte Superior de Londres determinó, por medio de una prueba de ADN, que Anna es hija de Boris Becker.

En su autobiografía Stay a moment longer, Becker cuenta como se produjo su encuentro con Ángela Ermakova. Asegura que se conocieron en junio de 1999, el mismo día en el que él se despidió del mundo del tenis profesional. El alemán fue a celebrarlo con unos amigos a un bar llamado Nobu mientras su esposa, Bárbara, era trasladada al hospital porque, embarazada de siete meses, porque todo apuntaba a que su segundo hijo iba a nacer prematuramente. "Ángela me miró directamente -cuenta Becker- con la mirada de un cazador que dice "Te quiero". Allí estaba ella otra vez, cruzando el bar por segunda vez. Y otra vez esa mirada. Un poco después dejó la mesa para ir al servicio. Yo la seguí. Hablamos cinco minutos y después nos metimos en un armario del bar. Ella salió después del bar y yo me pedí otra cerveza".

Ocho meses después, la secretaria de Becker recibió un fax en el que se decía: "Querido señor Becker. Nos conocimos en el Nobu de Londres el resultado de ese encuentro tiene ahora ocho meses". En la nota aparecía también su número de teléfono. Becker dice que se lo contó a su esposa, Bárbara, cuando la niña tenía seis meses y que ella, sorprendida e incrédula, le respondió: "Saldremos de esta. No sé como pero lo haremos". Dos meses después el matrimonio se separaba. Actualmente, Becker reside en Suiza, su ex mujer, Bárbara, y los dos hijos del matrimonio, Noah y Elías, en Florida mientras que Ángela y Anna viven en Londres. La relación del ex tenista con Anna, a la que no conoció hasta que tuvo dos años, es ahora más cordial, "Ahora las visito cada dos meses y he normalizado la relación con su madre".

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