Francisco Rivera dio la vuelta al ruedo con su hija en brazos en su cita taurina más emotiva

La corrida Goyesca de Ronda (Málaga) es una de las citas más importantes, por no decir la que más, en el calendario de Francisco Rivera Ordóñez. Su bisabuelo, Cayetano Ordóñez, el Niño de la Palma, fue el creador en 1954 de esta tradición que luego siguió Antonio Ordóñez, hijo de El Niño de la Palma y abuelo de Francisco Rivera, y de la que, en 1998, al fallecer éste, tomó el testigo Francisco.

Cada año, y durante la celebración de la Feria Pedro Romero (la otra gran saga taurina de Ronda), la Goyesca se convierte en una de las grandes atracciones de las fiestas. En esta ocasión, Francisco Rivera quiso que sus compañeros de cartel fueran también dos amigos, Javier Conde y Julián López, El Juli. Los dos salieron por la puerta grande y Conde fue, además, declarado triunfador de la 47ª Edición de la Tradicional Corrida Goyesca de Ronda y galardonado con el trofeo Cayetano Ordóñez "Niño de la Palma".

Francisco no pudo salir a hombros por la puerta grande de La Maestranza de Ronda pero, sin duda, tuvo una gran recompensa. Su hija, Cayetana, de cuatro años, se encontraba entre el público y con la niña en brazos, que estaba vestida con un traje de gitana, dio la vuelta al ruedo tras matar su primer toro.

En el coso se encontraba también la Duquesa de Alba, todavía suegra del diestro, quien, como muestra de la buena relación que les une, no quiso perderse una ocasión tan especial para el diestro.

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