Las mejores tenistas del mundo llevan el glamour al Abierto de Estados Unidos

El Abierto de Estados Unidos concentra esta semana la atención de los aficionados al tenis. Las mejores raquetas del mundo se dan cita en este gran slam que se disputa en la ciudad de Nueva York y cuyo inicio estuvo marcado por la 2003-08-26,retirada. Ese mismo día, el lunes 25, los españoles Juan Carlos Ferrero y Conchita Martínez se aseguraban su paso a la siguiente ronda. Pero en esta edición del Abierto de Estados Unidos en la pista no sólo llama la atención el buen juego de los mejores tenistas del mundo. Las firmas deportivas, conscientes de la repercusión que tiene el evento, se han afanado en personalizar los trajes de las tenistas.

El tradicional polo de manga corta blanco con falda en el mismo tono ha pasado a la historia. Transparencias, shorts, faldas de cintura baja, vestidos y los colores rojo, rosa, azul o incluso plateado triunfan entre las tenistas de élite del momento que no dudan en seguir la moda incluso cuando se juegan uno de los cuatro torneos más ansiados del año.

Para la actual reina del tenis mundial, la belga Kim Clijsters, la casa Fila ha diseñado un vestido de color plata, de tirantes con el único adorno del nombre de la firma en rojo. Todavía no se ha visto a Clijsters con este atrevido vestido pero está previsto que lo luzca durante su participación en el Abierto de Estados Unidos. La misma firma es la que representa a Jennifer Capriati y para ella se ha realizado un vestido de línea similar al de Clijster pero en azul y con estrellas blancas.

A la rusa María Sharatova, de 16 años, ya le han apodado la lolita del tenis o la sucesora de Kournikova. Quizá sea por esto y por su juventud por lo que desde Nike se haya elegido el color rosa bebé para su indumentaria en este torneo. María lució en su primera intervención un pantalón corto y una sudadera de manga larga en este color. También sus zapatillas de deporte eran en rosa combinado con gris.

Otra rusa, Daniela Hantuchova, prefirió un vestido en color celeste con tirantes y falda corta con un poco de vuelo. Por su parte, la sudafricana Amanda Coetzer y la francesa Mary Pierce lucieron la misma camiseta con idéntica falda ambas en rojo con franja lateral blanca. Una de la que más expectación despertó fue la canadiense Maureen Drake que durante parte del partido, que por cierto perdió frente a Katarina Srebotnik, no se quitó sus gafas de sol, eso sí de estilo deportivo. Y aunque una lesión le ha impedido participar en el torneo resulta inevitable hablar de la tenista que más admiración despierta fuera de la pista. Anna Kournikova está en Nueva York con motivo del Abierto de Estados Unidos pero al no poder jugar entrevista a los famosos que acuden a ver los partidos. La bella rusa luce estos días uno de sus equipamientos favoritos, un pantalón corto negro cubierto con una sobrefalda y un top blanco que deja a la visa su ombligo.

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