Raquel Mosquera nos enseña su nuevo hogar

—¿En el amor, como en todo, te consideras moderna y liberada o por el contrario le das más valor a la tradición y «al qué dirán»?
—Soy una persona muy clásica, muy, como decía Pedro, a la antigua usanza. Cuando me enamoro me enamoro de verdad.
—Entonces, ¿eres una mujer difícil de enamorar?
—No soy una persona de un «noviete» aquí o un «noviete» allá. Aunque me han djudicado algún novio, no ha habido ni hay en mi vida ningún otro hombre que no haya sido Pedro Carrasco.
—¿A partir de este momento vivirás sola e independiente o tendrás siempre cerca a la familia?
—Mi familia estará siempre presente, porque todos son estupendos, están siempre ahí, apoyándome, y los tendré presentes en todo momento; pero no sólo a la familia, sino también a todas las personas que me quieren.
—Joven, alegre, vitalista, dinámica, emprendedora... y, ¿para cuándo enamorada?
—El tiempo lo dirá. Al día de hoy, como decía anteriormente, no estoy enamorada, ni existe como pareja una persona a mi lado. Pero, nunca se sabe lo que te puede deparar la vida.
—¿Qué cualidades tendría el hombre que pretenda conquistar a Raquel Mosquera?
—Como mínimo tendría que tener las cualidades de Pedro. Cuando te acostumbras a que te mimen, a tenerte como a una reina, pues es lógico que te cueste encontrar a otra persona, y más cuando se es tan sentimental y romántica como yo.
—¿Crees que puede haber un hombre que reúna estas condiciones?
—No me hagas quedar mal con los hombres que lean esta entrevista. Es lógico que los haya, pero yo al que conocí fue a mi marido.
—Con la vida tan ajetreada que has tenido últimamente, ¿piensas salir unos días de vacaciones?
—De momento no tengo esa intención. De todas formas, las mejores vacaciones que puedo pasar, después de lo que he luchado durante todo este tiempo, son tan sólo disfrutar, aunque sólo sean cinco días, de bañarme en la piscina, descansar, disfrutar de mi familia, de mi gente, aquí.

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