Raquel Mosquera nos enseña su nuevo hogar

Era un sueño compartido con su marido, Pedro Carrasco, pero el fatal destino ha querido que sólo ella lo haya visto hecho realidad. Hablamos de Raquel Mosquera, que hoy, a través de estas páginas, nos muestra por primera vez y en exclusiva el interior de su nueva casa, un chalé situado en la sierra madrileña, que adquirió hace unos diez meses y que durante todo este tiempo ha estado reformando y decorando a su gusto para convertirlo en su nuevo hogar. Aunque sólo hace una semana que se ha instalado en él, Raquel se siente plenamente adaptada y no puede disimular lo orgullosa e ilusionada que está.

—Raquel, por fin, te has instalado en tu nuevo hogar. ¿Cómo te sientes?
—Ilusionada. Me ha costado muchísimo trabajo dejar la otra casa. Son muchos recuerdos y muchas cosas vividas en ella.
—¿Soñaste de niña o adolescente que en un futuro tendrías una casa como ésta?
—Siempre soñé con tener un hogar, pero, lógicamente, al fallecer mi marido, las circunstancias cambiaron. Cuanto antes me metiera en una casa, mejor; para eso llevo trabajando desde los dieciséis años. Más que con tener una casa como ésta, siempre soñé con tener un hogar. Si encima he conseguido, gracias a Dios, tener un chalecito como el que he logrado adquirir y decorar yo solita… Esto, más que un sueño, es ya una realidad.
La casa lleva el sello personal de Raquel Mosquera: ella misma se ha encargado personalmente de decorarla a su gusto. En la misma hay muebles nuevos junto a enseres del piso del paseo de La Habana que durante años compartió con su marido.
—Has tardado casi un año en poner tu vivienda a punto. ¿Estás satisfecha con el resultado
—Estoy muy satisfecha porque todo ha sido supervisado por mí y por las personas que han realizado las obras, que son serias y lo han hecho como a mí me gustaba.
—¿La decoración es fruto de la «estilista» Raquel Mosquera o en ese apartado has preferido dejarte asesorar por profesionales en función de las tendencias actuales?
—Como es lógico, me puse en manos de un profesional para hacer las obras. Y su hija me ha ayudado con la decoración.

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