Sara Montiel se separa legalmente de Tony Hernández

—¿Tus hijos podrían estar adoptando una postura egoísta?
—No. Yo no culpo a mis hijos, porque un hijo no tiene nunca culpa de nada.
—Hasta un cierto punto, Sara.
—Sí, bueno, pero somos los padres quienes tenemos que sacrificarnos por los hijos. Fíjate hasta dónde llego, que pienso que nunca habría debido, no ya casarme con Tony, sino comenzar nuestra relación.

—Al menos tus hijos serán conscientes de tu sacrificio.
—Lo único que voy a decir al respecto es que a mí nadie me puso una pistola en el pecho para ir Brasil a por mi hija, como tampoco a Alicante a por mi hijo.

—Una cosa no quita a la otra.
—Mis hijos son mis hijos, aunque sean adoptados y yo no los haya parido.

"Mi hijo ya viene a comer todos los días"
—Y ellos ya están en tu casa como si nunca hubiera pasado nada.
—Mi hijo ya viene a comer todos los días. Se baña en la piscina y luego se queda conmigo hasta las ocho o las nueve que se va porque ha quedado con alguna amiga o amigo. Mi hija también viene de vez en cuando. A veces a comer y otras por la tarde, y ya se queda a cenar. Ya están tranquilos porque me separo. Ya están en su terreno. Tuve hasta que enseñarles la demanda de separación para que me creyeran!

—Quizá el día que tus hijos se enamoren de verdad sepan lo que has hecho por ellos.
—Ya sabes, la juventud de ahora es así.

—Me refiero a dentro de unos años.
—La vida ha cambiado mucho y muchas familias ya no están tan unidas como antes. Ahora hay más libertad para los hijos y luego éstos se dan unos golpes que para qué.

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