Mar Flores, en su cuarto mes de embarazo, y su marido, Javier Merino, en Formentera

Mar Flores y su marido, Javier Merino, estuvieron el pasado fin de semana en aguas de Formentera, donde festejaron el treinta y cuatro cumpleaños de la bella modelo. Una celebración que no había podido hacerse en Madrid, ya que Javier había estado ausente por motivos de trabajo.

El matrimonio, que está esperando su primer hijo, aprovechó la oportunidad para estrenar su nuevo yate, de cuarenta pies de eslora. Mar, ya en el cuarto mes de embarazo, y Javier apenas salieron de la embarcación, salvo para ir a cenar por la noche. El viaje a tierras baleares se había iniciado para la popular pareja en Tarragona, donde se reunieron con unos amigos, con los que posteriormente se trasladaron hasta Formentera.

Mar, para quien ésta es su segunda maternidad, y Javier no quieren saber si el bebé es niño o niña, prefiriendo saberlo cuando tenga lugar el nacimiento. El matrimonio, que se casó el 25 de octubre de 2001, espera con ilusión y felicidad la llegada de su hijo. Un bebé que es «muy deseado», tal y como la propia Mar comentaba en estas mismas páginas.

No quieren saber si el hijo que esperan es niño o niña
En esas mismas declaraciones, y cuando se le comentaba que en la cara se le notaba el momento de felicidad que estaba viviendo, Mar confesaba: «No lo sé. Lo que sí puedo asegurar es que para mí es un momento muy especial porque hace diez años que fui madre por primera vez, es decir, ha pasado mucho tiempo, y es una experiencia que, de repente, me parece como nueva otra vez. Quiero reseñar, por otra parte, que lo he pensado mucho antes de decidirme a dar este paso, lo hemos hablado mucho mucho Javier y yo. También me gustaría comentar que yo he criado sola prácticamente a mi hijo, Carlo, y eso no deja de ser duro. Ahora, sin embargo, es una circunstancia totalmente diferente: se trata de un momento distinto, un momento compartido. Formamos una familia muy unida y eso me da mucha más seguridad». Este hijo es para Mar el primero de una nueva familia, de una nueva y diferente situación y etapa en su vida. «Aunque el hecho de ser madre, que es lo esencial, es igual en una situación que en otra —explicaba—, lo que sobre todo prima es la maternidad en sí misma. Sin embargo, sí creo que es más bonito en este caso porque, además, lo podemos compartir con mi hijo Carlo y formar así una nueva familia».

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