Isabel Pantoja y Julián Muñoz supervisan personalmente las obras y la decoración de su nueva casa

La relación entre Isabel Pantoja y Julián Muñoz continúa viento en popa y cada día es mayor la complicidad y el amor que existe entre ellos. Tras pasear su noviazgo por el Rocío y por las calles de Marbella, la pareja ha demostrado que es capaz de superar cualquier obstáculo e intentan disfrutar juntos de todos los momentos que les permiten sus profesiones.

Procedentes de Marbella, hicieron el pasado 19 de junio un viaje relámpago a Barcelona, donde Julián Muñoz se sometió a una revisión en el centro médico Teknon. A las nueve de la mañana, Isabel Pantoja y Julián entraban en el consultorio del Instituto Sala Planell, especializado en angiología y cirugía vascular. Antes de realizar la consulta, pudimos ver a la tonadillera y al alcalde saliendo del coche y entrando en la clínica. Muy sonriente, Isabel lucía un llamativo y veraniego traje con estampado de cebra. A su lado, Julián se mostró muy cariñoso y atento con ella mientras se acercaban al consultorio.

Un examen de tipo vascular
La pareja estuvo casi dos horas en el interior del centro, donde, al parecer, le hicieron a Julián un exhaustivo examen de tipo vascular. A su lado, Isabel estuvo en todo momento muy atenta a las explicaciones del equipo médico. A la salida del hospital, la pareja se mostró con pocas ganas de hablar a los medios de comunicación y, para preservar la intimidad de su visita médica, decidieron abandonar el lugar utilizando distintos vehículos y la ayuda de sus guardaespaldas.

Donde la pareja no se escondió fue justo antes de abandonar la Ciudad Condal, al ir a coger el avión de vuelta a Marbella. En el aeropuerto de El Prat, Isabel y Julián se mostraron muy tranquilos y relajados. Siempre cogidos de la mano, la pareja no quiso hacer declaraciones, pero sus gestos y sus constantes sonrisas indicaban que el paso por el hospital había ido perfectamente.

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