Las estrellas madridistas celebraron con sus mujeres su 29º campeonato con una gran cena

El Real Madrid, el llamado club de las estrellas, sigue cosechando éxitos y aumentando su palmarés. Los Raúl, Figo, Zidane, Roberto Carlos, Guti y Rolnaldo, entre otros muchos, ganaron al Atlethic de Bilbao por tres goles a uno en el Santiago Bernabéu, alzándose con la Liga.

La fiesta particular
Mientras los jugadores seguían con los congregados en la plaza Cibeles festejando el éxito con la afición, sus esposas y novias les esperaban en el restaurante Txistu, abriendo el apetito con unas gambas y croquetas. Entre ellas la felicidad también era total, sobre todo para Trini, la esposa de Vicente del Bosque, quien no pudo contener su emoción y las lágrimas por la recompensa al duro trabajo de su marido.
Ya en la cena se pudo ver al portugués Luis Figo con su mujer, la modelo Helen Swedin y a Raúl con Mamen Sanz; pero los que más expectación levantaron fueron Guti y Arancha de Benito, que ya se han reconciliado y han empezado de nuevo. Ronaldo no pudo compartir mucho tiempo con sus compañeros, ya que se marchaba de vacaciones a Brasil. Roberto Carlos, que se ha separado de su esposa Alexandra, no quiso comentar nada de este tema y se ajustó estrictamente a lo deportivo.
También se vieron a otros futbolistas cenando junto a sus acompañantes, así fue el caso de Casillas, Morientes, César, Celades o Helguera.

Del campo a la Cibeles
Al terminar el partido que dio la Liga al Real Madrid, los de blanco saltaron de nuevo al césped para saludar a la afición, dieron la vuelta de honor y se marcharon al vestuario. Esto les fue recriminado por Jorge Valdano, que les advirtió de que en el programa de la celebración debían ser dos vueltas. Tampoco estuvieron los pases toreros tan típicos de Raúl.
De todas maneras, más de 100.000 personas esperaban impacientes en la plaza Cibeles para ver a sus ídolos y allí estuvieron. Los jugadores se acercaron por la plaza Colón en un gran autobús blanco descapotable; ya en la fuente merengue, protegida para la ocasión, dieron muestras de agradecimiento al público congregado. La anécdota la protagonizó Raúl que intentó hablar con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, para que le dejara coronar a la diosa Cibeles con una bufanda de su equipo, pero fue imposible.

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