Isabel Pantoja y el Alcalde de Marbella, Rocío Jurado y su marido, Rocío Carrasco y Fidel Albiac... en el Rocío

La romería del Rocío se ha convertido en lugar de encuentro de numerosos rostros conocidos que junto a miles de peregrinos participan con devoción esta fiesta, que vivirá su momento culmen esta noche cuando se produzca el famoso salto de la reja para ‘capturar’ a la Blanca Paloma, la Virgen del Rocío.

Esta mañana se ha celebrado la tradicional misa de romeros, en la plaza de Doñana junto a la ermita de la Virgen del Rocío, en la aldea onubense que se lleva su nombre. El oficio religioso comenzó a las diez de la mañana con la presencia de miles de romeros y de los estandartes y las juntas directivas de la Hermandad Matriz de Almonte, las 99 hermandades filiales y numerosos rostros conocidos.

Algunos como Isabel Pantoja acompañada de Julián Muñoz, alcalde de Marbella, llevan varios días ya de romería recorriendo con devoción un camino que hoy ha terminado en el Rocío, a donde se ha trasladado el hijo de la tonadillera, Francisco, acompañado de un nutrido grupo de amigos que como él no quisieron perderse la recta final del Rocío.

Otros como Rocío Jurado acompañada de su marido, José Ortega Cano, su hija, Rocío Carrasco y el novio de ésta, Fidel Albiac se unieron en su carreta a los peregrinos del camino esta mañana. Lo mismo hizo Vicky Martín Berrocal, vestida con un traje rociero verde que le favorecía mucho, en compañía de su padre el ganadero, José Luis Martín Berrocal, o Marujita Díaz, montada a caballo, con un precioso vestido negro y rojo, acompañado de sombrero oscuro. En la blanca aldea del Rocío también se pudo ver a Ernesto Neyra, muy alegre y emocionado acompañado de unos amigos.

Todos ellos disfrutaban del sol, las sevillanas y los cánticos que animan la romería día tras día pero, que hoy que llega a su tramo culmen, suenan más que nunca para regocijo de los miles de peregrinos que cada año acuden a esta romería. Entre las grandes ausentes de esta edición, Carmina Ordóñez, que no se ha dejado aún ver ni por el camino, ni por el Rocío.

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