Elsa Anka, concursante de 'La isla de...', confirma su separación matrimonial

Hace casi un año saltó la noticia: Elsa Anka atravesaba por dificultades en su matrimonio. Elsa lo desmintió al asegurar que ella y su marido, Miguel Torrent, habían atravesado una crisis de pareja, pero que todo había quedado atrás. Sin embargo, el tiempo ha confirmado la noticia y la ruptura es un hecho. Así lo aseguró la propia Elsa en el programa televisivo de Albert Castillón.

—Elsa, se ha dicho que te has separado por ir a «La isla de los famosos »...
—De eso tenía miedo. Por eso quería hablar de ello. No quiero que haya confusión porque es una cosa dura y difícil y quise pasar por ese trance entre amigos. Ahora que «La isla...» tiene una repercusión importante, si alguien me dijera:«¿Qué opina tu marido?»,yo no voy a engañar a nadie. Lo voy a explicar y espero volver a decir bien poco delante de un micrófono porque sabes que no me gusta.
—¿Cuándo te separaste?
—Me separé en diciembre. El año pasado se dijo que yo me había separado, pero intentamos superar lo que fue una crisis importante, que no se superó, y en diciembre decidimos separarnos. Antes de dar esta noticia lo consulté con Miguel, y él me dijo que sí, pero que por favor, él no quiere hablar de su vida privada.
—¿Qué ocurrió para llegar a una separación?
—Yo pienso que no ha sido un error enamorarse como hemos estado, tener dos hijos...Las cosas que pasan, nos ha tocado a nosotros, por un deterioro de convivencia lamentable que duele muchísimo más cuando hay dos niños. Pero pienso que hay que ser adultos, y no podemos luchar por la felicidad y bienestar, es trágico. Creo que Miguel se merece ser tremendamente feliz y yo creo que también. Lo vamos a intentar ahora de manera separada.
—¿Cuando os separasteis no había ninguna tercera persona?
—No, no, era obvio que había un deterioro de la relación. Eso es palpable, pero luchas hasta el fin cuando hay diez años de convivencia y dos hijos por medio. Si tú estás muy bien con una persona y aparece un tercero y te desenamoras, significa que no estabas tan enamorado. Por terceras personas no pasan estas cosas.
—¿Hay ahora alguien?
—Hay alguien en mi vida que me ha traído calma. Lo he pasado mal y a Miguel también le habrá pasado lo mismo. Y sí, hay alguien que me aporta calma, serenidad y bienestar ahora mismo.
—Tu hija Lidia tiene ocho años y Miguel dos y medio. Ellos lo deben estar pasando mal.¿Dudaste por ellos?
—Sí, yo puedo caer bien o mal, pero, sobre todo, pido encarecidamente que en este tema, del que ya se ha enterado lógicamente mi hija, haya el máximo respeto hacia ella. Yo aguantaré lo que sea. No he hecho nada malo, pero Lidia teme este momento. Ya sabe que se va a decir, pero espero que pase para ella de la manera más liviana. Los niños se lo merecen.
—Has cambiado de casa, habéis vendido la que teníais.¿Los niños están contigo?
—Sí, a mis hijos, además de su madre y su padre, les han cuidado dos abuelas estupendas. La abuela paterna de mis hijos es una persona con la que no veo que tenga que perder el contacto, y ella lo ha sufrido mucho, igual que mis padres, pero la relación creo que tiene que seguir. Mis cuñados seguirán siendo los tíos de mis hijos, sus padrinos. No quiero romper con todo.

Más sobre

Regístrate para comentar