Patricia Conde

—Lo de azafata de congresos, ¿lo viste, en algún momento, como un trampolín para llegar a la televisión?
—Jamás. Yo no me planteé nunca mi inicial profesión como una plataforma para otra cosa. Las cosas —la televisión — surgieron, sin embargo, de manera espontánea. Claro está que, mirado todo desde hoy, fue, si se quiere, un trampolín. Pero no intencionado. En realidad, hoy me siento feliz con mi trabajo, me siento muy realizada. Pero no es lo que yo quería o en lo que yo pensaba cuando era pequeña. La verdad es que de adolescente no sabía qué carrera hacer ni qué camino tomar. Lo más próximo que tenía era la intención de irme al extranjero a perfeccionar mi inglés, algo en lo que, por otra parte —y afortunadamente —,mis padres me apoyaban y estaban dispuestos a ayudarme.

MIRANDO HACIA ATRÁS
—Haciendo «El Informal »,¿te has llevado sorpresas en el sentido de que la gente que aparentemente era simpática se volvía agria en el trato, o al revés?
—Siempre te puedes llevar sorpresas con las personas. Pero lo que destacaría, en general, de aquella época es la amabilidad de la gente.
—Pero tú ibas un poco a provocar,¿no?
—No. Yo no iba por las malas. Eso sí, intentaba poner un pocode pimienta a las preguntas, pero nada más. Y lo cierto es que nunca he tenido problemas con nadie. Debo decir que todos se portaban muy bien conmigo.
—¿Crees que, en cierto modo, te han encasillado en el papel de «intrépida reportera»?
—No. Además, eso de los encasillamientos no siempre es, porsupuesto, malo. Que te encasillen en una cosa buena es, por el contrario, bueno. Personalmente no me siento encasillada, sino «recordada » por mi trabajo en «El Informal ».Algo normal porque fue lo primero que hice y lo estuve haciendo durante tres años.
—¿Cómo te planteas la vida, de manera formal o informal?
—Depende de la circunstancia y del momento. Hay tiempo para todo en la vida: hay un tiempo para ser formal y otro para ser más informal.
—¿La fama engancha?
—Yo no me engancho a la fama. Prefiero figurar como una buena trabajadora y que se vea el resultado de mi trabajo y de mi esfuerzo. Y la verdad es que no busco la fama. Prefiero, por supuesto, el prestigio profesional, que es por lo que lucho.
—¿Pasas de muchas cosas en la vida?
—Paso mucho de la hipocresía y de la gente que no merece la pena.

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