Justine Pasek, Miss Universo 2002, como nunca había posado antes

Habían pasado cuatro meses desde que se celebrara el concurso Miss Universo 2002 cuando inesperadamente la panameña Justine Pasek, Primera Dama de Honor, recibía la noticia de que Oxana Federova renunciaba al título y ella pasaba a ser la nueva Miss Universo. Empezó su reinado como ninguna otra reina de la belleza internacional lo había hecho antes, pero esto no ha sido obstáculo para que la bella panameña haya sabido triunfar y destacar en cada una de sus apariciones públicas.

Justine ha dedicado la mayor parte de su tiempo a las causas solidarias y, en especial, a la divulgación de la lucha contra el sida en los países más necesitados. Ha ejercido de embajadora de excepción de su país, Panamá, como cuando estuvo en España promocionando el lugar en el que nació y ha demostrado que es una gran modelo con amplia experiencia gracias a los seis años que lleva trabajando en pasarela y fotografía.

En las fotografías que ilustran este reportaje, -imágenes que han sido cedidas por la organización de Miss Universo- Justine luce una imagen totalmente distinta a la que habitualmente vemos. Más agresiva, moderna, sensual y atrevida que nunca, Miss Universo 2002 abandona la seriedad y serenidad de la que siempre ha hecho gala para mostrar toda su buen hacer como modelo fotográfica.

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