Veruska Ramírez, espectacular con diseños de Yves Saint Laurent y Gucci

Veruska, tras ser elegida, cuenta su difícil infancia y adolescencia. Y al día siguiente, algunos periódicos dicen que es mentira y que la nueva «miss» es una embaucadora.
—Menos mal que después se investigó y mis vecinas, la gente que me conocía, confirmaron que todo era verdad, que yo había trabajado limpiando, haciendo de carpintera, de carnicera, de todo... A partir de ese momento empezaron a tomarme como ejemplo de tesón y de esfuerzo.

En mayo de 1998, Veruska es elegida primera dama de «Miss Universo» y «Mejor Cuerpo» en la historia del certamen. Y a su regreso a Venezuela empieza a estudiar periodismo.
—La belleza pasa y cuando una trabaja con fe e ilusión hay que abrirse camino. Por eso seguí estudiando. Ahora sólo me falta un curso, pero me he venido a España porque en Venezuela la Universidad está prácticamente parada.
—¿Cuál es tu meta ahora?
—Seguir aprendiendo, tocar nuevos horizontes. Además, tengo una nueva «mami» que se llama Peggy. La he conocido a finales del pasado año. Tengo una nueva familia. Y me siento arropada también por Gustavo, mi novio, que está estudiando ingeniería.

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