Veruska Ramírez, espectacular con diseños de Yves Saint Laurent y Gucci

Un día, Veruska se acerca a pedir un autógrafo a unas «misses» y la coordinadora de «Miss Venezuela» se queda sorprendida al verla. Poco después conoce a Osmel Souza, presidente del citado certamen, que le dice: «Eres puro pelo y puro ojo, pero eres... "Miss Tachira"».
—Volví a mi pueblo y el pronóstico de Souza no se cumplió: quedé la última. Pero escribí en un papel: «La próxima "Miss Venezuela" será... Veruska Ramírez». Y lo conseguí. Gracias, sobre todo, a que por aquella época conocí al modista Octavio Vázquez, que me ayudó a prepararme y que fue, a fin de cuentas, mi gran maestro.

Fueron meses de intensa preparación. Por fin llegó el gran día y Veruska recuerda:
—Horas antes de la final, el estilista del certamen me cogió de la mano y me dijo: «Esta noche será coronada una Cenicienta». Creo que mi éxito estuvo en la respuesta a las preguntas del Jurado. En concreto me preguntaron sobre el mito de la mujer venezolana en el mundo de los concursos de belleza. Y respondí: «No es un mito, es una realidad de mujeres muy trabajadoras». Al final suena mi nombre como «Miss Venezuela». Y entré en un estado de «shock»; hasta me tuvieron que decir que me estuviera quieta porque no podían colocarme la corona.

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