Entrevista exclusiva con Mar Flores que espera su segundo hijo

—Pero romper, y después de haber tenido, tener cada uno por su parte, otras vivencias sentimentales; reanudar la relación significa supone que habéis sopesado —también cada cual por su lado — las cosas y que, en definitiva, ha sido una decisión muy madurada.
—Lo nuestro no resultó en su momento —en aquel primer momento —, porque, en concreto, yo no estaba preparada o, si se quiere, decidida. Hay que tener en cuenta que acababa de salir de una mala experiencia matrimonial me resistía a tener una relación, digamos, tan definitiva. Sin embargo, debo decir que, de una u otra manera, Javier siempre ha estado en mi cabeza. Entonces, cuando con el paso del tiempo, hemos vuelto a coincidir, y mi estado de ánimo era ya otro, pues lo que no floreció en aquel inicial momento, Se fraguó después.
—Amigos sí parece ser que seguisteis siendo,¿no?
—Sí. Esto de hoy, nuestra vuelta, nuestro matrimonio, ha partido de una amistad de mucho tiempo. Nuestra amistad nunca se llegó a romper, y creo que ese fue el hilo principal. Nosotros siempre seguíamos hablando, nos aconsejábamos mutuamente...Nuestra base principal fue la amistad y la confianza. Creo que los grandes amores tienen que tener una base muy grande, unas raíces muy sólidas. Los pies en la tierra
—Tú, hace tres o cuatro años seguro que no te podías ni imaginar que la vida te podía poner en el sitio que tú, de una u otra forma, buscabas y que es el que hoy tienes, con la tranquilidad y la serenidad con que ahora vives.
—Nunca.
—¿Llegaste a pensar alguna vez que eras una mujer con mala suerte o que la felicidad no era...para ti?
—Pensé muchas veces, sobre todo en determinados momentos, que mi vida iba a ser de otra forma. Nunca me podía imaginar que iba a tener un día la serenidad y la felicidad que hoy tengo.
—¿Crees que cuando la vida da golpes duros...sirven para algo?
—Creo que uno madura con el paso del tiempo, independientemente de que la vida te dé de vez en cuando algún trastazo. Yo soy una persona que siempre he querido volar y tal vez no me he dado cuenta que para lograrlo hay que tener primero y como contrapeso los pies bien firmes en la tierra para darse impulso. Y las que sean seguras, por supuesto. Y hoy creo que tengo esas dos cosas.
—Mar,¿es bueno o no es bueno mirar atrás?
—Todo el mundo tiene un ayer y no lo puedes reescribir. En mi caso, para más «inri »,tengo dos pasados: el real y el que de una forma extremadamente sensacionalista se ha hecho creer. Eso es muy duro aún. Pero creo que lo mejor es mirar hacia adelante. Y lo que de verdad no es aconsejable nunca es —parafraseando una famosa obra teatral de John Osborne — mirar hacia atrás....con ira. Precisamente lo que a mí me ha hecho salir a flote de ciertas situaciones ha sido el no tener rencor nunca y el haber sacado de todo las cosas positivas, que siempre las hay. Eso es muy importante en la vida.
—¿Te molesta que a veces —o, si quieres, muchas veces —,la gente resalte el hecho de que te casaste con un señor que tiene dinero?
—No. Además, aunque quede mal decirlo yo también lo tengo. Y gracias a mi trabajo. Afortunadamente, yo tenía ya mi futuro bastante organizado y económicamente estaba muy tranquila cuando reanudé mi relación con Javier.

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