Cayetano Rivera Ordónez debutará como novillero el próximo 12 de abril

A caballo por la finca «El Robledo Buenasombra» (en el término municipal de la localidad sevillana de Constantina) o ante el burladero de la pequeña plaza de toros que hay en la misma, Cayetano es, sin duda, el vivo retrato —los mismos ojos, el mismo gesto, la misma planta— de su padre, Francisco Rivera «Paquirri». Pero el menor de los dos hijos del malogrado —y a la vez mítico— diestro y de Carmen Ordóñez no está aquí para hacerse un reportaje lleno de colorido y en pleno campo, sino entrenándose dura e intensamente, porque dentro de unos días, exactamente, el sábado 12 de abril, va a debutar como novillero sin picadores en un festival que se celebrará en Zahara de los Atunes en homenaje a su padre.

Sin duda, lo llevaba dentro. Lo soñó, incluso, durante muchas noches, según nos dice en esta entrevista. Lo vivió al lado de su padre en el campo, siendo muy niño. Y ahora su sueño se va a hacer realidad en este festival, en cuyo cartel estará su hermano Francisco Rivera, su tío paterno José Rivera «Riverita» y su primo José Antonio Canales, que está aquí, a su lado, en «El Robledo Buenasombra», dándole todo su apoyo y ayudándole en su preparación, como, asimismo, le apoya y anima su abuelo Antonio Rivera, que sigue también muy de cerca su entrenamiento.

Sin embargo, Cayetano, con los pies muy en la tierra, sabe que en este momento y hoy por hoy es tan sólo un maletilla. De lujo, pero maletilla. Y así lo reconoce. Aunque sabe, por otra parte, que el 12 de abril muchos ojos se fijarán, sin duda, en él para exigirle mucho más que a ningún maletilla e incluso para comparar.

—Cayetano, ¿cómo surge esto, algo que, para muchos, va a ser una gran sorpresa?
—Desde hace mucho tiempo tenía ganas de torear un festival. Incluso alguna vez se lo había comentado a mi abuelo Antonio Ordóñez, que recuerdo que me dijo:«Pues te preparas y toreas». El tiempo fue pasando, y este año —no me preguntes el día ni el cómo— surgió. La ocasión me la ha brindado el festival que mi hermano Francisco y mi primo José Antonio Canales organizan, con el resto de la familia, para dedicarle un busto a mi padre en Zahara de los Atunes. En este pueblo, su pueblo, mi padre había creado un festival para recaudar fondos para el Hogar del Pensionista, festival que después siguieron haciendo mi tío José Rivera, mi hermano y mi primo Carlos Canales. En una palabra, todos los Rivera.

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