Dolor y consternación por la muerte de Jaime Fernández de Araoz y Gómez-Acebo

El pasado día 17,en un trágico accidente mientras esquiaba en Suiza durante unas jornadas de vacaciones, falleció,a los treinta y siete años de edad, Jaime Fernández de Araoz y Gómez-Acebo, sobrino de la infanta doña Pilar y vinculado no sólo por lazos familiares con la Familia Real, sino también por la gran amistad que mantenía con algunos de sus componentes, especialmente el príncipe Felipe, con quien coincidió estudiando en Canadá, y la infanta Cristina.
Jaime y don Felipe se conocían, de hecho, desde la niñez, pues ambos tenían parientes comunes, además de que sus respectivas familias han mantenido siempre una profunda amistad, enraizada en el tiempo. La infanta doña Pilar es, como se sabe, viuda de don Luis Gómez-Acebo, duque de Badajoz, hermano éste de Isabel Gómez-Acebo, la madre del fallecido, por lo que el príncipe y Jaime han compartido como primos a los hijos de doña Pilar:Juan, Bruno,Beltrán, Fernando y Simoneta. También eran primos hermanos del fallecido los hijos de los Reyes Simeón y Margarita de Bulgaria.

EL PRINCIPE FUE TESTIGO EN SU BODA
Jaime Fernández de Araoz y Gómez-Acebo, casado con María Luisa Sáenz de Varona y padre de tres hijos de corta edad, Blanca, Inés y Jaime Mateo, ha sido durante toda su vida una intachable y excelente persona, muy querida por cuantos le conocieron no sólo en el ámbito familiar, sino igualmente en el profesional, donde supo ganarse la admiración de todos sus compañeros. Su inesperada muerte ha causado una profunda impresión en todos ellos. Se da la circunstancia de que el príncipe Felipe actuó como testigo en la boda de Jaime y María Luisa, celebrada el 20 de abril de 1996 en la iglesia parroquial de Santa María, en la localidad riojana de Briones, lo que constituyó, dada la concentración de numerosos e importantes invitados, todo un acontecimiento en la región.

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