La esperada reaparición de Jesulín de Ubrique en Olivenza

El diestro recibió palmas y una oreja en una tarde en la que compartió cartel con Enrique Ponce y Joselito

Jesulín de Ubrique volvió a vestirse de luces para enfrentarse de nuevo al toro ante su público en la Plaza de Toros de Olivenza (Badajoz) en una tarde que permanecerá sin duda en su memoria. El diestro, tras año y medio alejado de los ruedos debido al grave accidente de tráfico que sufrió en septiembre de 2001 y que estuvo a punto de costarle la vida, volvió a pelear con la muleta frente a los toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq y recibió palmas del público y una oreja del presidente de la plaza.

Un cartel de lujo
Junto a Jesulín de Ubrique, en su reaparición, torearon Enrique Ponce, al gran triunfador de la tarde, -consiguió cuatro orejas y salió a hombros por la puerta grande- y Joselito, que completaban el cartel de lujo de una corrida, para la que desde hace varías semanas se habían agotado las localidades.

Con el apoyo de su familia
En la grada, algunos rostros conocidos habituales a esta cita taurina como Miguel Bosé, Nuria Roca, Miguel Báez Litri, El Juli, Vicente Amigo y Humberto Janeiro, padre del diestro, y su hijo mayor, Humberto, acompañado de su novia, María Jesús, que quisieron acompañar a Jesulín en su primera corrida tras una larga recuperación que el diestro aún prosigue. De hecho Jesulín usó para la torear un corsé hecho a medida para sujetar su espalda, tal y como le recomendaron los médicos.

Un sueño cumplido
‘Me encuentro bastante recuperado físicamente, intentando coger cada vez más musculatura, en condiciones perfectas para ejercer mi profesión. De ilusión estoy a tope. Por otra parte, ya he hecho mi puesta a punto. Ahora todo lo que hago de rehabilitación y de ejercicios es un suplemento para mi salud, para encontrarme bien: con el ejercicio me siento mejor, aunque ya he recibido el alta médica’ nos comentaba el diestro unas semanas antes de su reaparición en Olivenza y lo ha demostrado esta tarde en una corrida que si bien no pasará la historia del toreo, sí a la propio de Jesulín, un torero que con esfuerzo, constancia y tenacidad ha visto cumplido hoy sus sueños de volver a los ruedos, de volver a vivir su profesión: torero.

María José se quedó en casa
En casa, en la localidad gaditana de El Bosque, su mujer, María José Campanario, que ha preferido no estar presenta en la plaza de Olivenza por miedo, tal y como ella misma comentó el viernes, ha contado con el apoyo de su suegra, Carmen Bazán y de su madre, en esta tarde tan importante para Jesulín y tan difícil para la mujer de un torero.

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