Oxana Fedorova, Miss Universo 2002, explica las razones por las que renunció al título

LA RENUNCIA
—¿Puedes contarnos la verdadera historia de cómo lograste convertirte en «Miss Universo»?
—Empezó todo en San Petersburgo porque yo tenía tiempo libre y unos amigos me animaron a participar en el certamen de «Miss San Petersburgo ».Gané el concurso, me eligieron después «Miss Rusia » y pensé que éste era el final de mi carrera como «miss», porque quería seguir con mis estudios. Pero resultó que al siguiente año el comité ruso no había encontrado una «Miss Rusia » y me rogaron que fuese yo a Puerto Rico para representar a mi país. Pensé que, como el año anterior no había ido a causa de los estudios, podía darme una segunda oportunidad. Me fui sin ninguna preparación, sin esperanzas y sin el vestuario apropiado. Lo más importante para mí era representar con dignidad a Rusia. La diferencia entre yo y las otras chicas era que a mí no me importaba llegar a ganar, mientras que ellas sí tenían esa ilusión. Resultó que algunos días antes de la decisión final tuve un sueño, o mejor, tuve la pesadilla de que iba a ganar, me dije: «Después,¿qué hago?». Cuando por fin me eligieron, en lugar de regresar a casa me fui a Nueva York. Los organizadores rusos no habían planeado las cosas bien, puesto que nunca una chica rusa había ganado este título. A los tres meses recibí el contrato como «Miss Universo », pero no quise firmarlo. Después, discutiendo mi futuro con los organizadores, les expliqué que quería terminar mi tesis en la Universidad y que tenía que regresar a Rusia por lo menos dos meses. Al principio estuvieron de acuerdo, pero después cambiaron y me dijeron que iban a perder mucho dinero si yo me venía a mi país, ya que no podría viajar a todos los países que me habían invitado como «Miss Universo». Empezaron a decir:«¿Estás preparada tú para este papel? No creemos que lo estés. ¿Y qué le vamos a decir a la prensa: que porque eres una chica inteligente y guapa te dejamos regresar a tu casa a terminar tus cursos? No creemos que esto dé una impresión positiva ».Al escuchar tales comentarios, pensé que lo mejor era renunciar. Los organizadores se molestaron mucho porque en realidad cuando me eligieron pensaban que era la «Miss Universo » ideal::era bonita, estudiosa y seria, y eso para ellos significaba un buen ejemplo. En realidad, una persona natural como yo no puede limitarse sólo a sonreír y a posar, porque para mí eso no es lo más importante.

«SE TRATABA DE MI FUTURO»
—¿Cuál fue la reacción de la prensa rusa? La internacional comentó que eras caprichosa y no aceptabas el título porque tal vez una persona importante en tu vida no te lo permitía.
(SI—Se trataba de mi futuro, y en decisiones de tal importancia, nadie me puede influenciar, soy yo la que decido. No siento ningún arrepentimiento, porque te puedo confiar también que estos concursos no son tan extraordinarios como uno piensa. Se habla de causas nobles (de luchar contra el sida, por ejemplo),pero creo que tiene mucho de publicidad. En la única misión positiva en la que participé como «Miss Universo » fue en un viaje a Kenia, donde pude ayudar a mucha gente pobre. En Rusia, muchos estaban en contra del título que gané, porque decían que siendo miembro del Comando de la Policía no debía actuar como «miss». En realidad consulté con mis superiores y creo que no vieron ningún problema porque no se imaginaron que iba a ganar. Hubo reacciones negativas y positivas, y la prensa rusa, que había tomado el título que gané casi sin interés, cuando regresé de los Estados Unidos, empezó a escribir muchísimos artículos sobre el tema. Quiero decir, por otra parte, que durante un corto período de mi vida fui modelo, y eso me sirvió para actuar con naturalidad en televisión, porque perdí el miedo a las cámaras.

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