Oxana Fedorova, Miss Universo 2002, explica las razones por las que renunció al título

San Petersburgo, la capital cultural rusa, se está embelleciendo, se remoza como una mujer bella que se arregla para un estreno, y es que está en vísperas de celebrar su trescientos aniversario. Fundada por Pedro el Grande el 27 de mayo de 1703,miles de obreros se ocupan hoy de restaurar los palacios más bellos, los museos,en los que se anuncian exposiciones maravillosas; las avenidas, los centros culturales y el palacio de Konstantinevsky,en las afueras de San Petersburgo, donde el Presidente Putin recibirá a los Jefes de Estado invitados a la celebración de este trescientos aniversario de la ciudad. Oxana Fedorova, que vive en Moscú,se desplazó hasta San Petersburgo para mostrarnos la ciudad que ella tanto quiere e insistió en dar un largo paseo y fotografiarse ante el río Neva, totalmente helado, y al lado de la primera piedra conmemorativa de la fundación de la ciudad. También visitamos el crucero «Aurora », donde empezó la Revolución de 1917 las iglesias del Redentor,San Nicolás y el Museo del Hermitage, así como el lujoso hotel Europa, que nos ayudó en muchos detalles. Y lo más exclusivo fue lograr permiso (fue la primera vez que lo daban)para que algunas fotos fuesen tomadas en el interior del Museo Ruso, el más histórico y prestigioso del país, puesto que sólo conserva obras maestras rusas...

—Estamos en vísperas de la celebración del trescientos aniversario de San Petersburgo. ¿Qué piensas de esta ciudad?
—Nací en Pskov,y la primera vez que vine a visitar San Petersburgo tenía alrededor de diez años. Cuando visité los museos tan maravillosos del Hermitage y Ruso sentí una gran emoción y decidí que un día yo viviría en esta ciudad maravillosa. Mi abuela había nacido aquí y sobrevivió al bloqueo de la ciudad durante la segunda guerra mundial. Las raíces de mi alma están en San Petersburgo.
—Háblanos de tu infancia.
—Me crié con mi madre en una diminuta vivienda porque mis padres se divorciaron cuando tenía tres años. Mi padre, que era físico nuclear, se fue a trabajar a Siberia y nunca regresó. Me hubiese gustado encontrarme un día con él, pero esto no sucedió. Mi madre era psiquiatra (ahora está retirada)y trabajaba muy duro en los hospitales. Fue mi abuelo quien reemplazó a papá. Con él tuve una gran relación, al igual que con mi abuela. Le quiero decir que así como San Petersburgo va a cumplir trescientos años, mi ciudad natal, Pskov,va a cumplir mil cien años, y estoy invitada por el alcalde, ya que también se recuerda la gran batalla de Alexander Nevsky en el lago de Chudskoe.
—Cuando eras niña,¿cuáles eran tus aspiraciones?
—Siempre quise ser abogada, pero intentaba sobre todo ser una persona alentadora, porque lo más importante es ser uno mismo.

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