Marisa Medina confiesa su superada adicción al juego y el alcohol

De tener una vida familiar plena y feliz y ser uno de los rostros más admirados de la pequeña pantalla, Marisa Medina pasó a vivir sumida en su adicción al juego, el alcohol y las drogas. Ahora, superado este trágico pasado, Marisa -popular presentadora de los años 60 y 70- lo ha confesado en el libro ‘Canalla de mis noches’ del que habló en el programa de televisión ‘Salsa rosa’, emitido en Tele 5.

"Lo más duro -recuerda Marisa- fue el momento de llegar al centro de rehabilitación. Una casita de madera en el campo, en Oviedo, en la que conviví con 20 mujeres que tenían distintas adicciones. Había drogadictas, anoréxicas, alcohólicas,...". Allí estuvo seis meses después de que sus tres hijas, Alejandra, Silvia y Laura, le hicieron ver la gravedad de la situación que estaba viviendo. "Tú no te das cuenta- aseguró Marisa-. Se dan cuenta los que te rodean".

Si en un principio se había dicho que el origen de su declive estuvo en su separación, en 1993, de Alfonso Santisteban después de saber que él le era infiel con su mejor amiga. Marisa confiesa que fueron varios los motivos que le llevaron a aquellos momentos. "Se me juntó un deterioro económico a causa de un restaurante que nos fue mal, el divorcio y hacer pasillos en televisión, porque no tenía función definida, fichaba y ya está".

Luego siguió: "Fortuitamente conocí a unas personas que jugaban al póker. Yo me refugié ahí y me enganché a ese mundo marginal. Me enganché tanto que me obnubilé". Su libro, escrito entre julio y diciembre de 1999, le ha servido para dejar atrás el triste pasado y confiar en que esta recuperación sea la definitiva tras haber recaído en otras ocasiones. Han sido siete años sumida en lo que ella llama "el mundo marginal de los garitos" y ahora lucha por retomar la vida que dejó atrás cuando todo esto empezó.

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