Carmen Tello abatida tras la decisión de Curro Romero de anular la boda

Faltaban tan sólo veinte días para que, después de una relación de siete años, Curro Romero y Carmen Tello se convirtieran en marido y mujer. Todo estaba preparado para el enlace, que se iba a celebrar en una finca de Espartinas, próxima a la casa del torero. El traje de la novia, encargado al diseñador Tony Benítez,estaba hecho.

Y de pronto, el pasado domingo 9 de febrero, Curro Romero,sin que, al parecer, la propia Carmen tuviera conocimiento de ello, enviaba a la Agencia Efe este inesperado, escueto —y, por cierto, bastante críptico — comunicado:" Por razones indeterminadas, mi anunciada boda queda anulada". A partir de ese momento, y hasta el pasado martes, no volvió a saber del torero, del desconocía, incluso, su paradero.

Inmediatamente, las preguntas empezaron a surgir: ¿Es una suspensión temporal o Curro —que en el comunicado usa el singular, no el plural, razón por la cual la novia queda excluida del mismo — ha decidido romper de forma definitiva y unilateral? Y de ser así,¿cuáles han sido las razones que le han llevado a tomar tan drástica determinación? Porque ha de tenerlas.

Otra cosa es que el diestro no las quiera revelar. Y lo que está claro es que tales razones pueden ser calificadas de todo menos de indeterminadas. Al menos, para él han de ser muy precisas y de peso. De lo contrario, no habría adoptado una tan contundente actitud.

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