Carmen Bazán, madre de Jesulín, anuncia su separación: 'Ya no aguanto más'

Esta es la historia de una separación anunciada. Y, sin embargo, eran muchos los que creían que no se iba a producir, porque decían —y presuponían — que Carmen Bazán había aguantado ya tanto que...total, un poco más ya le daría lo mismo. Pero no. De pronto, la mujer de Humberto Janeiro, tras treinta y un años de matrimonio y nueve de noviazgo (conoció a su marido a los diecisiete), ha dejado de mirar para otro lado —cosa que, al parecer, venía haciendo desde tiempos...inmemoriales — y ha dicho::«Hasta aquí ».

Y es que tanto va el cántaro a la fuente que, al final, un día se rompe, lo mismo que se quiebra el mayor de los aguantes. Acaso la propia Carmen no se imaginaba hace tiempo que, de pronto, iba a tener las suficientes agallas como para dar el paso y decir: «Se acabó ». Pero, a fin de cuentas, las tuvo y lo dijo, como lo dice públicamente ahora, por vez primera, en esta entrevista de urgencia, y en primicia, con palabras que brotan de incontenible modo, acaso porque, de tanto callar y aguantar, han estado escondidas y hasta diríamos reprimidas en su interior, y es por eso por lo que, sin duda, ahora se convierte en una especie de olla a presión que explota.

Y es que, de pronto, una gota - después de todas las que han venido cayendo, después de todo lo que, dice, ha llovido sobre ella en los últimos años- ha colmado el vaso..De pronto, la paciencia (o la esperanza de que Humberto ,su marido, rectificara) se le agotó y no pudo más. Y en esas estamos. En esas está Carmen Bazán, la madre del diestro Jesulín de Ubrique, que se encuentra ante nosotros y nos habla de lo difícil que le ha resultado todo —o de lo que ha aguantado, pasando por carros y carretas - hasta tomar la decisión de poner punto final a una unión que se inició, como hemos dicho, cuando muy joven, siendo Humberto el único novio y el único hombre de su vida.

A partir de aquí, y con pelos, detalles y señales, Carmen Bazán cuenta el difícil camino que recorrió hasta decidirse a decir: «Ya no más. No aguanto más ». Carmen, por otra parte, quiere decir todo lo que lleva dentro y, al mismo tiempo, hablar de una vez por todas, pidiendo al mismo tiempo respeto para ella, que siempre tuvo la discreción como norma en su vida, a la vez que supo estar siempre en un segundo plano, y para sus hijos.

-Carmen,¿ha aguantado mucho en la vida?
—Mucho. Y desde que tenía diecisiete años. Pero es que le quería.
- ¿Y ahora se acabó?
- Ahora se acabó
- ¿Está presentada por su parte o por la de Humberto alguna demanda de separación?
—Por mi parte, todavía no. Por la de él...no lo sé. Me han dicho que había presentado algo en el Juzgado, no lo sé muy bien. Lo único cierto es que a mí, por el momento -y hoy es martes, cuatro de febrero -,no me ha llegado ninguna citación ni nada a casa. Pero me da igual que presente lo que presente: lo único cierto es que yo me separo

Más sobre: