Carmen Sevilla: "Me tienen que operar del menisco y estoy algo nerviosilla"

Carmen Sevilla, fiel a su cita, se encuentra de nuevo en la clínica Buchinger de Marbella para someterse a su terapia anual de adelgazamiento. Y algo más. Tras su rotura de menisco, la popular y querida artista está dedicando mucho tiempo a su tratamiento. Con una vitalidad inusual a sus setenta y dos años ,nos recibió con su habitual sonrisa en el rostro.

—Carmen,de nuevo aquí.
—Sí,como todos los años.Esta es mi segunda casa. Tras saber mi rotura de menisco llamé, e inmediatamente me dieron habitación porque ya sabían que necesitaba venir aquí. Y es que, aparte de adelgazar, me estoy sometiendo a la rehabilitación que necesito para superar mi rotura. De todas formas, me acaban de informar de que me tienen que operar el mes que viene y estoy algo nerviosilla, ya que no me gustan nada los quirófanos. Mientras —dice riendo —,aquí estoy, con la bolsa de guisantes congelados, que viene bien.

—¿Y en qué consiste ese método tan casero
—El médico me dijo que me pusiera hielo, y yo me pongo guisantes congelados. Así que estoy todo el día con los guisantes para arriba y para abajo. La guasa que se traen conmigo se puede imaginar. Me preguntan que con qué me entretengo, y yo digo que he abandonado las ovejitas y que ahora lo que más me gusta son mis guisantitos. Y no se lo creen. La verdad es que con razón. Porque yo a mis ovejitas no las abandono. Soy muy práctica y si a veces he salido en televisión con las zapatillas,¿por qué no ahora con los guisantes si son buenos para mí? Y que se rían, no me importa.

«QUIERO COMPRARME UN PISITO EN MARBELLA»

—¿Qué sentiste el primer día que viniste a la clínica tras el fallecimiento de Vicente?
—Fue justo después de su muerte porque yo no me quería quedar sola en Madrid. Estaba mi hermano Pepito, mi cuñada y mi hijo. Fue terrible, pero con mucho amor porque parece que lo tenía al lado.No pude ir a la finca en muco tiempo y aún hoy no me puedo quedar a dormir allí. A él le gustaba Marbella y esto. Compramos un piso y luego lo tuvimos que vender por circunstancias de la vida. Si Dios quiere, ahora tengo el proyecto de comprarme un pisito en Marbella y me vendré aquí. A mi hijo le digo:«Cuando sea vieja me iré para allá », y él, que tiene mucho sentido del humor, me dice:«Mamá,¿más todavía?».El muy granuja. Hoy, una mujer ,a los setenta y dos años está en plenitud si se encuentra bien. A mí, por ejemplo, me ha sorprendido la madre de Michael Douglas, que con ochenta y dos años ha vuelto a casarse. Eso es alucinante. Yo tengo la mente muy joven, el corazón muy joven, pero tengo mis años. Disfruto de la Naturaleza, de mi hijo, de los viajes. Y procuro ahora disfrutar de esas cosas.

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