Las causas más solidarias de la bella Justine, Miss Universo 2002

Cuando el pasado mes de septiembre, la panameña Justine Pasek iniciaba su año de reinado como Miss Universo 2002 estaba preparada para dedicar la mayor parte de su tiempo a luchar por los más desfavorecidos. Justine se comprometió a colaborar activamente en la lucha contra el sida centrándose en la prevención y concienciación de mujeres y jóvenes sobretodo en los países menos desarrollados.

Sigue de cerca la labor del instituto Harvard para la prevención de esta enfermedad; en su primera visita oficial a su país, Panamá, como 2002-justine trabajó con la asociación Probidsida y además presta su ayuda a la fundación pediátrica Elizabeth Glaser, a la organización Confiamos en el amor de Dios, Amfar y la campaña Cara a Cara.

En sus cuatro meses de reinado, ha viajado, al Líbano donde visitó una unidad neonatal, a Kuwait y Arabia Saudí para conocer las condiciones de vida de las tropas militares estadounidenses allí desplegadas pero además ha sido nombrada por el Consejo Global de Salud 2003 la portavoz de la campaña Luz de vela de apoyo al sida. El pasado día dos de este mes, Justine pronunció una brillante conferencia en la que animó a los medios de comunicación a seguir promocionando la lucha contra esta enfermedad.

Pero su labor no se limita a ser imagen y portavoz. Hace sólo unos días, Justine cocinó para gente que, debido a su enfermedad, no puede prepararse su comida. Quiso así que su apoyo a Confiamos en el amor de Dios no fuera sólo de imagen sino, asimismo, vivir y conocer los problemas de esas personas y, lógicamente, animar a otros voluntarios a seguir su ejemplo.

Claro está que Justine debe compaginar esta labor con la pasarela, la asistencia a distintos actos y las sesiones fotográficas.

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