Entrevista en exclusiva con Nilo Manrique, un año después de su ruptura con Isabel Gemio

La distancia ha servido
—¿Siempre has amado a Isabel, y la distancia ha servido para fortalecer ese amor?
—Sí, la distancia ha servido para darnos cuenta de las pocas cosas que nos da la vida, y para saberlas cuidar.
—¿Isabel Gemio es la mujer de tu vida y la que te ha dado más amor?
—En estos meses siempre he pensado que sí, y espero no equivocarme.
—Según palabras de Isabel Gemio,«es muy difícil vivir un matrimonio en el que el marido se va a dormir cuando la mujer se levanta ». ¿Se terminaron los negocios de la noche?
—Creo que hay mucha verdad en las palabras y el sentimiento de Isabel. Es muy difícil coincidir, aunque sea para desayunar, si no se tiene un horario compatible. Y estas pequeñas cosas, como son las que fortalecen el matrimonio y la familia.
—¿Las cosas de vuestra pareja que debíais perdonaros están perdonadas?
—No pienso que tengamos que perdonarnos, sólo rectificar, porque somos dos personas de carácter fuerte.
—¿Han quedado hablados, olvidados y resueltos vuestros anteriores problemas y desacuerdos?
—Yo espero que sí, porque si no, esto sería un caos.
—¿Cuál de los dos tenía que perdonar más al otro? —Yo creo que me equivoqué muchas veces por no comprender la profesión de Isabel.
—¿Vuestros hijos son el motivo más importante en esta reconciliación?
—Todo es importante: mis hijos, Isabel y yo. Como te he dicho, deseo que volvamos a ser una familia unida y feliz.
—¿Al llegar a Madrid, te vas a ir a vivir a su casa?
—Espero y creo que compartiremos la misma casa y la misma habitación —dice con una sonrisa.
—¿Os gustaría tener más hijos? —Yo sí quisiera, pero lo veo difícil, porque Isabel quiere una niña y yo sólo tengo, al parecer, chicos. Pero es posible que adoptemos una niña, si Dios quiere.
—¿Qué le has dicho a Isabel Gemio para romper su resistencia y volver a enamorarla? —Yo creo que es evidente; sólo el roce hace el cariño

En pocas palabras...

—Descríbeme tu amor por Isabel Gemio. —En pocas palabras, mi amor por Isabel es incondicional. —¿Y el de ella por ti?
—Espero y deseo que sea exactamente igual. —¿Tu regreso significa un regreso para siempre? —Eso espero, esa es mi idea y la de Isabel .Así que crucemos los dedos.
—Has dicho en varias ocasiones que Madrid te agobia, que la prensa te persigue.¿No llegará un momento en que la presión te haga cambiar de idea?,¿cómo vas a evitar que te afecte?
—Yo trataré de estar en mi sitio y de que me sigan respetando como hasta ahora lo han hecho. Y que no me afectan tanto las cosas que puedan decir de mí que no son ciertas.
—¿Qué te ha pedido Isabel en esta ocasión para aceptar tu regreso?,¿hay condiciones? —No creo que tengamos que ponernos condiciones el uno al otro; sólo nos exigimos respeto y comprensión.
—¿Te asusta volver a sentirte un hombre casado?
—Rotundamente, no.
-Entonces, sin la menor duda, tu regreso a España significa que volvéis a ser matrimonio y que la ruptura que anunciasteis hace un año ha llegado a su punto final? En definitiva, ¿volvéis a ser pareja?
—Así es, volveremos a intentar ser una pareja unida y feliz, como te decía antes, por el bien de Isabel y el mío y por el bien de nuestros hijos, y, sobre todo, por nuestro amor.

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