Francisco y Eugenia, de nuevo juntos en Navidad (con vídeo)

Como si de cualquier otra familia bien avenida se tratara, Francisco Rivera Ordóñez se reunió con su todavía esposa, Eugenia Martínez de Irujo (aún no han iniciado los trámites de separación),y su hija, Cayetana, para celebrar las entrañables fiestas de la Nochebuena y Navidad. Y lo hizo, además, en compañía de toda la familia de su mujer, ya que la pareja eligió el palacio de Liria, residencia de la duquesa de Alba en Madrid, para el reencuentro. En realidad, ya se habían visto el pasado mes de octubre, cuando se reunieron en la finca «La Pizana » para celebrar el tercer cumpleaños de la pequeña Cayetana, pero esta ocasión de ahora, tan especialmente significativa, ha vuelto a relanzar los rumores de una posible, y en cierto modo anunciada, reconciliación entre ambos. Francisco llegó al palacio de Liria el mismo día 24,alrededor de las doce del mediodía, para poder disfrutar de la jornada completa junto a su hija. Como todo el mundo sabe, éste es un día en el que los nervios de los más pequeños están a flor de piel por la inminente llegada de Papá Noel con sus regalos, de ahí que el torero quisiera disfrutar plenamente de las Navidades junto a la pequeña.

CENA DE NOCHEBUENA

La duquesa de Alba lo había anunciado unos días antes en unas declaraciones a los periodistas:'Fran y Eugenia pasarán juntos las Navidades',dijo. Y así ha sido. Fiel a la tradición, Cayetana de Alba reunió en la mesa a sus hijos y nietos para celebrar juntos la cena de Nochebuena. Este año no iba a ser diferente y, como decíamos, la familia estuvo unida en una ocasión tan especial. Pasadas las nueve de la noche, ya estaban todos en el palacio de Liria. Los últimos en llegar fueron el duque de Huéscar, el duque de Aliaga y el conde de Siruela. Allí les esperaban desde horas antes, como decíamos, Cayetano y Genoveva Casanova con sus mellizos, Luis y Amina, además de Fernando, Eugenia y Francisco con la pequeña Cayetana. Terminada la cena, acudieron a la capilla del palacio para asistir a la Misa del Gallo. Francisco, por cierto, también comió con la familia y pasó el resto de la tarde paseando y jugando con los niños por los jardines del palacio, momentos en que también estuvo Eugenia.

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