Rocío Jurado navidades en familia junto a su marido y sus hijos

b>HEMOS CONSEGUIDO COSAS MUY IMPORTANTES

—Tú también has luchado lo tuyo, maestro.
—Sí. He tenido dos operaciones, una en el codo y otra en la rodilla. —Y encima —puntualiza su mujer — ha estado poniéndose delante del toro. O sea, que ha sido un año...
—Contra la corriente, como los salmones, Rocío.
—Un poco sí, pero tenemos la recompensa de haber conseguido cosas muy importantes, a pesar de todo.
—La unión hace la fuerza, y que estéis los dos tan unidos, mucho habrá tenido que ver para nadar contra esa corriente.
—Indudablemente. Somos dos personas privilegiadas porque tenemos unas profesiones muy bonitas y gente que nos quiere .Lo importante es que estamos de pie esperando al año nuevo.
—Se nota un ansia en ti por pasar página en el calendario, José...
—Pues sí . A nivel familiar y profesional espero el dos mil tres con mucha ansia, pero no quiero precipitar nada.
—Como si le citaras de lejos.
—Eso. Como te decía, el año que se va ha sido un poco difícil, aguantando también un poco el tirón de la vida y de los años que pasan. Porque pasan. Pero hay cosas de familia que son muy buenas. Nuestros dos hijos son maravillosos.
—Y mi hija Rocío —añade la artista —,que ya está mejor, y mis nietos.
—¿A qué te refieres cuando dices que tu hija Rocío «está mejor »?
—Nada, que la veo más tranquila, trabajando. La veo con sus hijos muy tranquila y muy bien. Conmigo está muy bonita también.
—Como siempre ha estado contigo, Rocío.
—Sí, pero últimamente la he visto muy...conmigo.
—¿Especialmente cariñosa?
—Sí, bueno. Una cosa muy bonita que siento yo, vamos. Ha estado conmigo en el hospital todo el tiempo que he estado ingresada.
MI SUEGRA, JUANA, HA SALIDO ADELANTE DE SUS PROBLEMAS

—Más motivos de felicidad, Rocío.
—Pues que Juana, mi suegra, ha salido adelante de sus problemillas. Por tanto, dentro de todo estamos bien, con mucha esperanza en estas fiestas y dispuestos a dar mucho amor.
—Y también guerra,¿no?
—¿Guerra?¡Las menos posibles!, que ya hay muchas por el mundo.
—Rocío,¿por qué o por quién sacas las uñas?
—Por quien más las sacaría es por mi familia, por lo que es mío, por mi entorno, por mi hogar. Lo que ocurre es que mis uñas no están muy afiladas. Yo reacciono de otra manera más interior, más en lo que a mi actitud con esa persona se refiere.
—¿La fuerza del corazón o la fuerza de la razón?
—Depende. Yo soy una mujer muy temperamental, pero también tengo ese cincuenta por ciento de raciocinio que me sirve para mucho. De lo contrario, mi vida sería un disloque. Si yo no tuviera mi cabeza bien amueblada —se ríe —,esto sería un disloque.
—Una palabra muy andaluza.
—Desde luego.
—¿Por qué un disloque?
—Porque hay muchas agresiones externas que quiero obviar para seguir adelante.

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