Eugenia Martínez de Irujo: 'Mi hija es mi joyita preferida’

Eugenia Martínez de Irujo acudió esta semana la presentación de los quads que participarán bajo el patrocinio de la marca de joyas Tous en el próximo Paris-Dakar y de la primera colección de joyas para el hombre de la firma. Tous, de quien la hija de la Duquesa de Alba es imagen, eligió el idílico paraje del monte de Collserola para celebrar el evento. Bajo los pinos, en plena naturaleza, Eugenia Martínez de Irujo confesó ante los presentes sus anhelos, proyectos y sentimientos ahora que acaba el año.

- Te animarías a ir al Paris-Dakar para ver los dos quads del equipo esponsorizado por Tous?
Me encantaría, me encanta viajar. No soy aventurera, antes era más inconsciente, pero con la edad y, sobre todo, con la niña todo cambia. Pero no está pagado con nada, es mi joyita particular, la que me da la felicidad.

-Entre tus proyectos profesionales para el futuro se comenta que estás pensando en dedicarte a diseñar ropa, ¿es verdad?
Es verdad que estoy pintando, estoy enganchada porque me siento bien, me evade. Es algo que surgió el año pasado y que nunca pensé. Estoy pensando cosillas por el momento, pro no sé hacia dónde, por ahora sólo lo hago como hobby, porque me divierte... no tengo ambiciones, respeto muchísimo a los pintores como para eso.

¿Cómo surgió esta afición?
Fue rarísimo. Estaba haciendo álbumes de fotos, empecé a hacer dibujos y se me explotó un bolígrafo de tinta de color. Empecé entonces a darle con el dedo y pensé ¡qué mono ha quedado!. Cogí después unas témperas de colores de mi hija y empecé a mezclarlas con las manos, sin tener ni idea y comencé a picarme. Luego compré pinceles y un montón de colores, y me he enganchado hasta el punto de quedarme hasta las seis de la mañana pintando.

Últimamente tus apariciones públicas han sido bastante esporádicas. ¿Te ha dado por el recogimiento?
Sí. A veces estoy en casa y podría pasarme días enteros pintando, lo hago un poco por evadirme de todo lo que se comenta por ahí de mí. Sé que soy joven y no me puedo encerrar pero me está costando. Estoy un poco obsesionada, el día a día es durillo. Todo el mundo piensa que lo tengo todo, que de qué me quejo, pero la libertad que cualquier persona puede tener, yo no la tengo.

Por eso trasmites tristeza, sobre todo en tu rostro...
Es que a lo mejor no salgo en tres meses y una noche salgo, parece que... y la culpa es mía porque debería pasar, pero hay días en los que estás más fuerte y lo haces y otros en los que pierdes el control. El sueño es que me dejen un poco en paz.¡Ojalá!

¿Te has planteado marcharte?
Sí pero me da rabia, son mis raíces, es mi vida, mi mundo, mis amigos. Mi hija vendría conmigo, pero tampoco la voy a privar de su padre, por supuestísimo. Y no es tan fácil.

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