Entrevista con Luis Alfonso de Borbón

Es joven y atractivo, tiene veintiocho años y lleva uno de los blasones más prestigiosos del mundo: el de los Borbón. Después de la trágica muerte de su padre, don Alfonso, en 1989, ha sabido mantener un velo muy tupido sobre su vida privada, aceptando solamente presidir algunas ceremonias o acontecimientos, atendiendo a la invitación de círculos legitimistas o del Instituto de la Casa de Borbón (IMB)que cada año, el 21 de enero, conmemora con una Misa la decapitación de su antepasado Luis XVI.

Luis Alfonso reparte su vida entre París, donde vive su madre, Carmen Martínez-Bordíu, y Madrid, donde acabará, este año, un MBA en la Universidad IESE, mientras que al mismo tiempo trabaja en la Banca BNP-Parisbas. Fue en París donde nos reunimos con él y adonde viajó para presidir una cena benéfica en el prestigioso Cercle Interallié de la rue Saint Honoré, invitado por el duque de Bauffremont, presidente del Instituto de la Casa de Borbón, con el fin de recaudar los fondos necesarios para la restauración de la cripta del convento de la Castagnavizza, en Eslovenia, donde reposan los Borbones muertos en el exilio.

Con su madre por París
Ese mismo día, Luis Alfonso fue a dar un paseo por los Campos Elíseos acompañado por su madre, Carmen Martínez-Bordíu, y en Virgin compraron el último disco de Johnny Hallyday para Cynthia. Después probó algunos modelos en la sala de exposiciones de Citroën. Luis consideró que el C3 no le recordaba lo bastante a un coche por el que siente una auténtica nostalgia: el Citroën 2 Caballos. Más tarde, acompañado de su secretario particular, Xavier Bureau, visitó la casa de Víctor Hugo, en la plaza des Vosges.

Posteriormente,conversamos con él:
—Señor, muchos franceses conocen el nombre de Luis XX, pero pocos saben quién es usted realmente. ¿Por qué esta discreción?
—Yo tengo responsabilidades en una empresa y al mismo tiempo estoy en período de formación en un mundo muy competitivo, lo que me estimula mucho. Sin embargo, trato siempre de que mis actividades profesionales y esta formación me dejen tiempo libre para poder venir lo más a menudo posible a Francia a fin de recordar lo que fueron aquí mis antepasados.

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