Ayer sábado, el banquillo merengue se vistió de blanco, y no porque fuera a disputar un encuentro deportivo, sino porque cuatro de los jugadores del equipo, Steve McManaman, Pedro Munitis, Carlos Sánchez y César Sánchez pasaron por el altar.

Pedro Munitis y Ana, en Santader
El primero de los cuatro jugadores en dar el sí quiero fue Pedro Munitis y su novia Ana en una iglesia de la ciudad natal del novio, Santander. Una emotiva ceremonia celebrada al mediodía en la que la novia no pudo evitar las lágrimas.

Steve McManaman y Victoria, expectación en Mallorca
Horas más tarde, exactamente a las 5 de la tarde, Steve McManaman y su novia Victoria se convertían en marido y mujer en la catedral de Palma de Mallorca. En medio de una gran expectación, McManaman, luciendo un traje gris, y Victoria, con un vestido sin mangas color crema, se casaron ante el canónigo mallorquín Guiem Juliá en una ceremonia en que se prescindió de la eucaristía.

Entre los 300 invitados a la boda se encontraban los futbolistas Robbie Fowler, del Leeds United; Jaime Redkwap, del Tottenham; Iván campo, del Real Madrid y Aitor Karanka, del Athletic de Bilbao, quienes disfrutaron del banquete en el lujoso Hotel Son Net de Puigpunyet.

El jugador merengue eligió la capital balear para casarse porque allí pasa sus vacaciones, donde tiene un lujoso chalet situado en una de las zonas más exclusivas de Palma, la urbanización Son Vida.

Los porteros también pasaron por la vicaría
El guardameta del Real Madrid, César Sánchez también eligió el 6 de julio para llevar al altar a su novia Maria Dolores Amador. César eligió como escenario para este día tan especial su tierra natal, la localidad cacereña de Coria.
Por su parte, Carlos Sánchez se casaba con su novia Marta en Leganés (Madrid), esa misma tarde.

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