Boris Becker tiene que derribar parte de su casa mallorquina por incumplir las normas

El ex tenista Boris Becker tendrá que derribar parte de su casa de Mallorca al incumplir las normas urbanísticas de la isla para suelo rústico. Después de más de un año de lucha legal, el alemán el Consell Insular de Mallorca ha perdido el último recurso administrativo que le quedaba por lo que deberá cumplir la decisión del Consell. Boris Becker tiene que demoler 489 metros cuadrados de los 900 que tiene la residencia y además debe pagar una multa de 213.359 euros por construir sin los pertinentes permisos.

El ex deportista amplió su vivienda de Son Coll - finca de 125.000 metros cuadrados de extensión y situada en la localidad de Artá, a unos cien kilómetros de la capital- sin la autorización pertinente y excediendo la Ley de Suelo Rústico que establece una construcción de un máximo de 500 metros cuadrados sobre este tipo de terreno. Poco después, el ex tenista intentó que el Ayuntamiento de Artá le legalizara la construcción lo que fue negado por el consistorio municipal.

En marzo del pasado año, Becker intentó llegar a un acuerdo amistoso con las autoridades de la isla para que no se derribara su residencia. Así, se reunió con la presidenta del Consell Insular, María Antonia Munar, quien valoró positivamente el interés del ex tenista en la creación de una escuela de tenis en Mallorca así como en su colaboración en la organización de distintos eventos deportivos.

Sin embargo, la buena intención de Becker no ha sido suficiente y su incumplimiento de las normas urbanísticas ha causado que tenga que renunciar a parte de su casa mallorquina.

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