Su nueva vida
A Oxana, sus recién adquiridos compromisos ya le han cambiado la vida. Desde ayer, su lugar de residencia no es San Petersburgo sino Nueva York, donde dispone -es uno de los premios que ha conseguido- de un lujoso apartamento para disfrutar durante su año de reinado. Por supuesto, tendrá que abandonar su trabajo en la Universidad del Ministerio de Interior así como posponer el postgraduado en leyes que estaba cursando.

Los próximos meses asistirá a clases de interpretación en la Escuela para cine y televisión, la cadena CBS le ayudará a presentarse a diversos castings, asistirá a las fiestas más fiestas más selectas de la Gran Manzana,...Pero todo esto será cuando sus múltiples obligaciones como Miss Universo se lo permitan porque el reinado supone un año de intenso trabajo, de múltiples viajes, presentaciones, desfiles y, muy especialmente, de ayuda a organizaciones humanitarias. Oxana ha decidido que dedicará gran parte de su tiempo a informar y promover la prevención del sida en los países más pobres del mundo.

Relacionada con Vladimir Putin
Sin embargo, y a pesar de que hace apenas veinticuatro horas que ha sido coronada, la primera rusa Miss Universo de la historia ya se ha visto salpicada por cierta polémica. Al parecer, ciertos medios de su país, el diario británico Daily telegraph y la publicación alemana Der Spiegel la han relacionado con el presidente Vladimir Putin, originario de San Petersburgo, la ciudad en la que ella residía. Incluso aseguraron que el político tuvo mucho que ver en su elección como Miss Rusia 2001 y que siempre lleva una fotografía de Oxana en su cartera. No obstante, otros comentarios apuntan que su novio no es el dirigente ruso aunque se llama Vladimir y tiene 38 años.

Ella ha preferido no salir al paso de estos rumores y cuando le preguntan por sus ambiciones personales simplemente comenta: "Las chicas de hoy son madres para el mañana. Quiero formar una familia".

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