Álvaro de Marichalar, con su familia al comenzar su travesía por el Atlántico

Rodeado de numerosos familiares y amigos, entre los que se encontraba su madre y fiel seguidora, Concepción Sáenz de Tejada, Álvaro de Marichalar partió desde Las Palmas de Gran Canaria rumbo al puerto Colón, en Tenerife. Esta será la penúltima escala que realizará en el archipiélago canario. Una vez que llegue a la isla tinerfeña, se desplazará hasta La Gomera, desde donde pondrá rumbo a las islas Barbados, en el Caribe, 25 días antes de su llegada a la meta: Miami.

Con la misma alegría e ilusión de siempre, el joven aventurero dijo adiós, una vez más, a todos sus amigos y familiares en el puerto de la Luz de las Palmas de Gran Canaria, que no cesaron de animarle y deserle buena suerte. El día anterior a su partida, el deportista navarro organizó una cena a la que asistió como invitado especial, el regatista Juan Luis de Ugarte, gran amigo del aventurero navarro. "Jose Luis es fuerza e ilusión.. Siento que entiende y sabe lo que paso en mi soledad. Me mira y noto que sabe todo.. Es mágico", confesó Álvaro de Marichalar.

Roban el material logístico del catamarán de apoyo
Sin embargo, la expedición Atlantik 2002 sufrió un fuerte contratiempo en Las Palmas. Unos ladrones robaron el material logístico del catamarán de apoyo. El "Harmonia" estaba atracado en el pantalán nueve del muelle deportivo del Puerto de Las Palmas y, mientras la tripulación dormía, los malhechores se adentraron en la nave y robaron el material de apoyo electrónico, informático y de cámaras de vídeo, valorado inicialmente en 60.000 euros.

Al enterarse de lo sucedido, Álvaro de Marichalar lo denunció y solicitó la apertura de una investigación, al tiempo que lo calificó como "un serio y grave contratiempo", ya que supone la pérdida de un gran trabajo logístico para su proyecto. Miembros de la tripulación comunicaron a la policía que los ladrones "sabían muy bien cuáles eran los materiales de mayor valor".

A pesar del incidente, Álvaro de Marichalar, que el pasado día 15 batió el récord mundial de navegación en solitario, continúa la expedición y antes de zarpar hacia el Océano Atlántico quiso despedirse de nosotros de este modo: "El Atlántico me espera y seguiré intentando contaros todo lo que sienta, vea, tema y sueñe..."

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