La puesta de largo de Eugenia Martínez de Irujo

La puesta de largo de la única hija de la Duquesa de Alba, Eugenia, fue uno de los acontecimientos sociales más relevantes de los que tuvieron lugar en el año 1987 en Sevilla. Eugenia Martínez de Irujo, hoy Duquesa de Montoro, recibió a cerca de un millar de invitados en el palacio de Liria, la residencia de su madre en la capital hispalense, entre los que no faltaron grandes de España, artistas, sus jóvenes amigos, así como representantes de la vida económica y cultural española.

También Carmen Ordóñez, que años después se convertiría en su suegra al casarse Eugenia con Francisco Rivera, acudió a la fiesta sin, seguramente, prever ninguna de las dos la relación que había de unirlas con el paso del tiempo.

Eugenia aseguraba el día de su puesta de largo:"Estoy tan contenta como emocionada, tan emocionada, como contenta y feliz de vestir de largo en el mismo lugar donde lo hizo mi madre". Llevaba un precioso traje negro de aire andaluz rompiendo así con la tradición que marca que en las puestas de largo se debe vestir de color blanco. A las dos y cinco minutos de la madrugada, llegó el esperado momento en el que la debutante abrió el baile junto al duque de Alba, Jesús Aguirre, mientras la Duquesa observaba orgullosa a su única hija.

Hoy, quince años después, Eugenia atraviesa unos delicados momentos tras su separación matrimonial de Francisco Rivera Ordóñez. La Duquesa de Montoro se ha refugiado en su familia, sus amigos más cercanos y su hija, Cayetana, con el fin de rehacer su vida.

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