No hay duda de que Martina Hingis está atravesando un excelente momento profesional y personal, sus éxitos en la cancha le han valido ser la tenista número tres del mundo y liderar la clasificación de ganancias. Y, además, cuando juega cada vez es más frecuente ver en las gradas a su gran amigo, el golfista español Sergio García.

Melbourne, Castellón, California
Claro está que no siempre compatibles compromisos profesionales les impiden disfrutar juntos de tanto tiempo como les gustaría. Pero las distancias no tienen secretos para ellos y ya han paseado su relación por Castellón, de donde es Sergio y donde la pareja vuelve a disfrutar de unas relajantes jornadas estos días, Melbourne y California. Y quien sabe si Martina acompañará a Sergio durante la celebración del Open de golf de Canarias que tendrá lugar a finales de este mes y al que el golfista ya ha confirmado su asistencia.

Vidas profesionales paralelas
Los dos tienen 22 años, son afamados deportistas y sus ingresos, en lo que va de año, rondan el millón de dólares. Pero hasta que el pasado mes de enero se conoció la relación que les une sus vidas parecían seguir caminos totalmente opuestos.

Cierto es que los dos comenzaron a practicar los deportes en los que destacan mundialmente siendo todavía unos niños y que fueron sus padres quienes les inculcaron la pasión por el tenis, en el caso de Martina Hingis, y el golf, en el caso de Sergio.

Una infancia muy distinta
Sin embargo, las infancias de ambos fueron radicalmente distintas. Sergio nació y se crió en Borriol, Castellón, arropado por su padre, Víctor, su madre y sus dos hermanos. Martina, por el contrario, nació en Checoslovaquia y cuando tenía siete años -sus padres estaban ya divorciados- se trasladó a Suiza.

No fueron momentos fáciles para la pequeña Martina que ni siquiera entendía el idioma en el que le hablaban en el colegio pero con tesón y esfuerzo superó este episodio y hoy habla alemán, inglés y francés. A los catorce años se hizo profesional y a los diecisiete alcanzó el número uno.

El amor llama a su puerta
Fue entonces cuando inició su relación con otro español, el tenista Julián Alonso y es que la pista no le ha quitado tiempo para vivir apasionadas historias de amor. Poco antes de que se conociera su especial amistad con Sergio, Chris Calkin, abogado Martina, aseguró que él y la estrella del tenis estaban enamorados.

A Sergio, por su parte, no se le conoce ninguna otra relación. Celoso de su vida privada, sonríe tímidamente al ver la expectación que ha despertado su único romance conocido.

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