Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera se separan

Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera Ordóñez han anunciado, mediante un comunicado que la propia Eugenia leyó anoche a la delegación de la agencia Efe en Sevilla, su separación matrimonial. "No habiendo sido posible -dice el escrito- salvar nuestras diferencias, hemos decidido de mutuo acuerdo proceder a la separación legal". Los duques de Montoro añaden: "Queremos manifestar que es nuestro deseo evitar especulaciones y solicitar a todos los medios informativos el mayor respeto posible, como el obtenido hasta ahora, a nuestra privacidad en estos momentos difíciles".

Hace tres años en Sevilla...
Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera contrajeron matrimonio el 23 de octubre de 1998 en la catedral de Sevilla. La boda de la única hija de la duquesa de Alba y el nieto mayor del gran Antonio Ordóñez reunió en la ciudad hispalense a cerca de 2.000 invitados. Ese día toda Sevilla salió a la calle para vitorear a los contrayentes y a sus convidados, entre los que estaban los duques de Lugo, y todos los canales de televisión nacionales dedicaron la mayor parte de su tiempo a informar sobre su enlace.

Su hija Cayetana
Un año después, el 16 de octubre de 1999 nacía su única hija, Cayetana en la clínica Fátima de Sevilla. Francisco y Eugenia crearon su hogar en la finca La Pizana que la duquesa de Alba les ofreció como regalo de boda. Allí, en el campo, disfrutaron de la privacidad y la libertad que no podían tener en la ciudad mientras el diestro podía dedicarse más intensamente a sus entrenamientos.

La crisis
El pasado mes de diciembre la pareja ya vivía separada. Ella en el palacio de Dueñas, la residencia sevillana de su madre, y él, en La Pizana. Francisco y Eugenia intentaban entonces superar la crisis que desde hacía varios meses atravesaba su matrimonio.

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