Así fue la boda de Rocío Jurado y Ortega Cano

Fue un día inolvidable para Rocío Jurado, José Ortega Cano y los 1.500 invitados que fueron testigos de la celebración de su boda. La cantante y el torero se habían conocido tres años antes y esperaron hasta que ella consiguiera la nulidad eclesiástica de su matrimonio con Pedro Carrasco para que tuviera lugar la boda con la que soñaban.

Su querida finca de ‘Yerbabuena’, en la provincia de Sevilla, se vistió de gala para la ocasión y como en la pequeña ermita sólo había capacidad para 150 convidados, el resto tuvo que seguir la emotiva ceremonia desde las distintas carpas que se habían habilitado.

La cita era a las doce del mediodía del 17 de febrero de 1995. Sin embargo, no fue hasta las dos menos veinte cuando Rocío llegó al templo en un coche de caballos descubierto. Poco antes, había decidido cuál de los cuatro trajes que el modisto colombiano Carlos Alberto Zapata había preparado para ese día iba a lucir. Y Rocío Carrasco, emocionada, decía: "Nunca he visto a mi madre tan guapa y tan feliz".

Toreros, cantantes, aristócratas y políticos asistieron a la boda de la genial artista y el célebre torero. Les cubrieron de pétalos de rosas y arroz a su salida de la ermita y aplaudieron la esperada actuación de Rocío en el banquete del día de su boda.

Aunque han pasado ya siete años, Rocío y Jose continúan tan enamorados como aquel 17 de febrero que pronunciaron el "Sí, quiero". Con la llegada de sus hijos adoptivos, José Fernando y Gloria Camila, así como sus nietos, Rocío y David, ampliaron la familia y 2002-02-19,rocio estos días: "Estoy enamorada de Jose hasta las trancas".

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