Beatriz de Holanda: 'Máxima ha traído la alegría a casa'

La boda de Máxima Zorreguieta con el príncipe heredero de Holanda concluyó el pasado sábado con un tierno y emotivo discurso de su suegra, la reina Beatriz, en el que poniendo por testigo a las casas reales del mundo abrió sus brazos a la esposa de su primogénito, Guillermo, y expresó su alegría por tenerla "en nuestra familia".

Como a una hija
Nada más terminar el banquete en el que se sirvió, en honor a la nueva Princesa de Orange, champán argentino, la Soberana de Holanda se dirigió a Máxima -más que como una nuera, Máxima ha sido acogida en el seno de la familia como una hija- para darle la bienvenida a la familia, ya como Princesa, y especialmente destacar su fortaleza y sus grandes valores personales.

Carccajadas de los invitados
Cubiertas con manteles blancos y decoración floral en los mismos tonos, las mesas del Palacio Real, cuenta un periódico argentino, tuvieron algo de la película Cuatro bodas y un funeral cuando, con un discreto golpeteo previo de cubiertos sobre una copa de cristal, los familiares de los novios comenzaron a pronunciar discursos en su honor. Discursos -incluido el de la reina y el de su hijo, príncipe Guillermo Alejandro- cargados de anécdotas y detalles tiernos que arrancaron carcajadas a todos los invitados.

"Ha traído la alegría a casa", dijo la Reina en su discurso
En su discurso, la Reina tuvo también palabras muy cálidas para los padres de Máxima, Jorge Zorreguieta y Carmen Cerruti, a quienes el Parlamento de Holanda prohibió asistir a la boda: "Estamos felices por los valores que le han inculcado y la forma en que ha sido educada". También aludió a su fortaleza y seguridad y a la "alegría" que había traído a su casa, desde que, en abril de 1999, en Sevilla, comenzara su relación con el Príncipe Guillermo.

Anécdotas de la infancia
Como representante de la familia de Máxima, Martín Zorreguieta, hermano de la novia, tomó el turno de la palabra después de la Reina e hizo reír a todos con anécdotas de la infancia de ambos, en las que no faltó la mención a la facilidad que demuestra Máxima para tropezarse con todo. Tropezones que, a día de hoy, todavía no puede evitar y que el pasado verano -sufrió una dolorosa caída- le costó andar coja durante algunos meses.

La fecha de Internet
El último en tomar la palabra fue el príncipe Guillermo que, para sorpresa de todos, se encargó de analizar, con largas elucubraciones, el significado de su casamiento en el 02-02-02, una fecha que había sido elegida después de haber "buscado documentación por Internet".

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