Isabel Gemio apenas podía impedir que las lágrimas se asomaran a sus ojos al leer el comunicado con el que anunciaba que ella y Nilo Manrique habían decidido poner fin a su matrimonio. Con entereza, aunque con emoción, la presentadora reconocía estar viviendo uno de los momentos más difíciles de su vida al tiempo que evitaba ahondar en aspectos más íntimos de la ruptura.

Al parecer, fue Isabel quien tomó la penosa determinación después de cinco años de vida en común y dos preciosos hijos, Gustavo, al que adoptaron el mismo año en el que contrajeron matrimonio, y Diego, que el próximo día 30 cumplirá 3 años.

La presentadora decidió finalizar la unión al notar que faltaba la ‘pasión’ que les había enamorado durante aquellas vacaciones de 1997 que ella pasó en Cuba y en las que conoció el amor.

"Evidentemente -reconocía Isabel-, no me siento bien". Añadía que era una decisión madurada, largamente meditada y en la que, ante todo, seguía existiendo un profundo cariño y un gran respeto que deseaban inculcar a sus hijos.

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