Juan Luis Galiardo: ‘Tengo heridas en las piernas, oreja y espalda’

El actor Juan Luis Galiardo, que se encontraba estos días en la localidad gaditana de San Roque, junto a la también actriz María Elías, para estrenar la obra teatral El hombre 10, ha sido víctima de una brutal agresión causada por dos individuos en la playa.

Al parecer, los agresores le recriminaban al actor el hecho de que se estuviera bañando desnudo, aunque en ese momento la playa estuviera totalmente vacía.

—Juan Luis,¿cómo ocurrió todo?
—Llegué el domingo 13 de enero a San Roque para pasar unos días antes del estreno de El hombre 10, con María. San Roque, el pueblo donde nací, es un pueblo que me quiere y al que yo quiero, y por eso quise estrenar la obra en el teatro de aquí. Fuimos a la playa de Campamento, donde mis padres se conocieron y donde yo venía de pequeño a bañarme. Decidí tomarme un baño y me metí en el agua desnudo. La playa estaba vacía porque no es costumbre bañarse en estas fechas. Cuando salgo del agua, veo a unos señores acercarse hasta donde se encontraba María.

—Y comienzan los problemas.
—Creí que nos habían reconocido y que venían a pedir autógrafos. La sorpresa es que veo que comienzan a decirme que la playa no es nudista. Yo respondí que no había nadie. Y a partir de ahí comienzan los graves insultos a mí y a María. Siguen subiendo de tono los insultos y yo, ante la amenaza y las miradas de esos hombres, comprendo que es mejor irse.

—¿Qué te decía María?
—Ante el tono que habían tomado las cosas y como ella es muy serena, me dijo: "Vámonos, que estos hombres están locos". Yo me di la vuelta para irme con ella y uno de los hombres, que llevaba una muleta, comienza a agredirme en la espalda. El otro individuo me amenaza con ir a por una pistola si yo le tocaba.

"Yo ni me movía"

—¿Cómo reaccionaste tú, Juan Luis?
—Yo ni me movía. Estoy muy contento de lo que hice, que fue responder a la agresión con la no violencia.

—María, ¿qué pasó por tu cabeza en aquellos momentos?
—Mucho miedo y desamparo. Veía que a mi alrededor no podía pedir auxilio porque no había nadie. Pensaba que iba a terminar en tragedia.

—Juan Luis, ¿sentiste miedo?
—Miedo no, yo sólo siento miedo a lo desconocido. Lo que sí sentí es rabia de no poder responder. Y me duele mucho que todo esto haya ocurrido precisamente en mi pueblo.

—¿Qué pasó después?
—Llegamos hasta el bar Bernal, donde nos socorrieron. Nos llevaron a la casa de socorro. Allí me examinaron y me dieron las primeras curas. Después fuimos a la Guardia Civil a poner la correspondiente denuncia por lesiones, agresión y amenazas.

—¿Cómo son las heridas?
—Pues las más fuertes están en la espalda, las piernas y en la oreja. No las enseño porque se ha abierto una investigación y el equipo que se ocupa del caso lo desaconseja. Por otro lado, nos comentaron, tras identificar a los individuos, que se trataba ya de personas fichadas por la policía. Te puedo decir que no duermo bien, que no me puedo duchar y que la herida todavía me molesta mucho: hay inflamación y una posible infección. Afortunadamente y a pesar de todo, hemos podido estrenar esta obra que tanta ilusión me hacía.

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