A María José Campanario, la prometida del torero Jesulín de Ubrique, la habíamos visto estos meses siempre discreta, callada, sonriendo tímidamente y permitiendo, en todo momento, que fuera su novio quien, haciendo gala de su naturalidad y simpatía, hablara de su relación.

Estos días, sin embargo, en un conocido programa de televisión, 2002-01-10,marijose, por primera vez, su noviazgo con el popular diestro y demostró que tras su dulce apariencia existe una mujer, decidida, valiente y de gran determinación. María José aseguró que cuando conoció a Jesulín se quedó gratamente impresionada -"me quedé muerta", afirmó- y decidió que él era el hombre de su vida. "Me dije -continúa - que Jesús era para mí, y para mí ha sido".

María José se prepara ya para trasladarse a Ambiciones, la finca del que será su marido, en cuanto contraiga matrimonio. Dejará su Castellón natal, su familia, su trabajo y sus amigos para vivir junto a Jesulín, pero dice que ella ya está pensando a que se dedicará cuando se vaya a Ubrique. "He estudiado para trabajar, -aseguró- pero ahora lo tendré que consultar con mi marido".

María José se prepara ya para convertirse la próxima primavera en la señora de Janeiro aunque ella ya se siente la mujer del que dice que ha sido el único amor de su vida. Y Jesulín, enamorado, la llama mi mujer cuando están a solas.

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