El mundo pendiente de la relación entre Federico de Dinamarca y Mary Donaldson

La novia australiana de Federico se llama Mary Donaldson, tiene 28 años, mide 1,80, es abogada y vive en Sydney. La novia de Federico que no conoce, al parecer, Dinamarca, y no está dispuesta a comentar absolutamente nada sobre su relación con el futuro Rey de los daneses ha sido descubierta en los alrededores de la oficina donde trabaja cuando, terminada su jornada laboral, se dirigía hacia su domicilio, en el exclusivo barrio de Bondi Junction.

Primer aniversario como novios
Días después de celebrar su primera aniversario como novios, el Príncipe Federico y Mary Donaldson no han podido mantener por más tiempo su relación en secreto. Una historia de amor que comienza en una fiesta privada celebrada en la lluviosa ciudad de Sydney con motivo de los Juegos Olímpicos, en septiembre del 2000, y que podría, según la prensa danesa, terminar en boda.

Seguridad privada
No en vano, y según mención expresa del diario BT, Mary Donaldson tiene a su disposición, posiblemente gracias a la Casa Real danesa un guardaespaldas personal y un guardia de seguridad y, también, una persona, en la oficina, que le filtra las llamadas telefónicas. La novia de Federico ha recibido este fin de semana una primera impresión de lo que significa pertenecer a la realeza. Y también, de lo que supone estar bajo la protección y custodia de una compañía de seguridad que trabaja tanto para el gobierno como para empresas. En este caso, del Australian Protective Service.

Don Felipe actuó como Cupido
Todo empezó, al parecer, cuando un Cupido Príncipe, Felipe de Borbón, les presentó -hasta el momento, no ha trascendido de qué conocía don Felipe a esta joven ni que tipo de relación pudiera tener con ella o su familia- durante una recepción a la que habían sido invitados deportistas y de personalidades procedentes de todos los rincones del planeta.

Un adiós que no fue definitivo
Nadie apostó por aquella relación. Varios encuentros fugaces durante la semana que Federico permaneció en Australia, y un adiós que bien podría haber sido definitivo. Sin embargo, y como bien se sabe, cuando se trata de amor ninguna distancia es insalvable. Con la despedida llegaron las llamadas de teléfono y el gran invento del correo electrónico... Y con el día a día, se le fue dando forma a la posibilidad de una nueva cita. El Príncipe buscó un hueco en su agenda y sigilosamente desapareció de su palacio. La falta de trasparencia a la hora de informar sobre sus pasos puso en alerta a la prensa danesa que comenzó a pensar en la posibilidad de un nuevo romance para el Príncipe heredero y dónde se estaría desarrollando éste.

Elecciones generales
Cuando en Dinamarca, los ciudadanos se preparan para vivir unas elecciones generales en las que la derecha lleva una buena ventaja en los sondeos, la búsqueda de la identidad de la novia secreta ha concluido. Ahora, de hecho, la prensa danesa la compara con la princesa Alexandra de Dinamarca, cuñada de Federico: El color oscuro de sus cabellos; su formación, su posición social y económica y su dominio del medio. Es decir, su gran capacidad de relación con los demás y el sentirse en cualquier parte del mundo como en su casa

El Príncipe, Mary y sus familias
Mary Donaldson conoció a la reina de Dinamarca, Margarita, y a su esposo, el príncipe Henrik, cuando visitó el castillo y las tierras vinícolas que éstos tienen en Cahors, Francia, la pasada primavera y se fue después, con Federico a París durante una semana. Federico, ahora, para corresponderle, visitó durante su reciente visita a Australia a su familia y asistió a una gran fiesta donde se presentó como Fred a todos los que forman el círculo de amistades de Mary Donaldson.

Abogada y jefa de ventas en Sidney Mary Donaldson abandonó su hogar familiar cuando terminó sus estudios universitarios y se instaló en Sydney, en una casa cercana a Pelle Proberty, la zona donde se ubica la oficina de venta de propiedades en la que trabaja como miembro de uno de los más importantes bufetes de la ciudad y, también, como jefe de ventas. Atrás quedó su ciudad natal, Tasmania, y sus recuerdos de niña. Una maravillosa isla donde acaba la Costa australiana y empieza el camino hacia la Antártida. Un lugar de playas negras y bosques de intenso verde... Y una de las tierras más fértiles del mundo. También, la tierra de los demonios. Esos horribles y feroces roedores -que existen más allá de los dibujos animados- con los que todavía se asusta a los niños australianos.

Huérfana de madre
En Tasmania es donde ha seguido viviendo el padre de Mary, John Donaldson, hasta que, junto a la escritora Susan Moody, decidió mudarse a París. Y en Tasmania, también, residen sus dos hermanas mayores: Jane, de 35 años, casada y profesora de aerobic, y Patricia, de 33. Sobre la identidad de su madre sólo se ha desvelado, hasta el momento, que falleció en Australia hace varios años.

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