22 SEPTIEMBRE 2009

Pintura plástica y esmaltes, dos formas sencillas de pintar

Ya podremos comenzar a pintar sin miedo a dejar las paredes peor de lo que estaban o de llenar el suelo de gotitas de pintura, que luego tanto cuestan limpiar

Ampliar
 La mejor manera de eliminar el exceso de pintura de la brocha es presionándola contra el interior del cubo o la lata. Foto: Planeta 

Realizados los pasos previos, explicados en capítulos anteriores, por fin podremos comenzar a pintar sin miedo a dejar las paredes peor de lo que estaban o de llenar el suelo de gotitas de pintura, que luego tanto cuestan limpiar.

Lo primero que debemos hacer es seleccionar la brocha más adecuada a la tarea. En este sentido, usaremos una brocha de 100 mm. o más anchura para paredes y techos, y una de 25 a 75 mm. para puertas y ventanas. Una vez seleccionada la brocha, deberemos sacudir sus cerdas para que el polvo se desprenda y, seguidamente, introducirse de forma perpendicular en la lata de pintura hasta que ésta cubra la tercera parte de las cerdas.

 

Aplicación de pintura plástica

La pintura plástica es fácil de usar y puede aplicarse con una brocha plana, un rodillo o una almohadilla. Proporciona un revestimiento resistente al agua y se encuentra en acabados mate y satinado.

A diferencia de los esmaltes, las pinturas plásticas se secan enseguida, y es importante aplicarlas con precisión y rapidez para evitar sombreados. Por tanto, a la hora de pintar mantén húmedo uno de los bordes del área pintada para que vaya fundiéndose con la siguiente.  Aplicarla es muy sencillo: tras quitar el polvo de la superficie, comienza a pintar cerca de una fuente de luz natural, si es posible, o bien en la esquina superior de la pared o en el techo cerca de la ventana. Después, unifica el área pintada con brochazos ligeros y cruzados, para desplazarte al área contigua con un suave brochazo hacia arriba.

 

El esmalte

Los esmaltes, con un acabado brillante, semimate o satinado, ofrecen un revestimiento duradero e impermeable. Deben aplicarse con cuidado y en varias capas, empezando con un tapaporos en la madera, seguido de una capa base, para acabar con una o más capas finales.  Asimismo, te convendrá mantener la habitación bien ventilada cuando utilices esmaltes, porque las sustancias que emanan pueden resultar muy fuertes y potencialmente peligrosas.

Su aplicación es sencilla: deberás aplicarlo en brochazos verticales y paralelos, sosteniendo la brocha como si de una pluma se tratase. A continuación, aplica unos brochazos horizontales sobre los verticales, empezando desde arriba, para unir toda la pintura. Finalmente, pasa la brocha verticalmente sobre la pintura fresca y recárgala inmediatamente, uniendo los bordes húmedos para lograr un color uniforme.  

- - -

Dale "Me gusta" a nuestra página de ¡HOLA! en Facebook