Chía, sésamo, quinoa… ¡las semillas enriquecen tu dieta diaria!

En ensalada, en cremas, con yogur… introducir semillas en nuestra dieta es una buena idea que hará ganar a nuestros platos en sabor y a nuestro organismo en salud

Sésamo, quinoa, lino, chía… las semillas están más de moda que nunca y su nombre resuena, si cabe con más fuerza, durante épocas del año como ésta en la que estamos inmersos, cuando nuestro ‘chip alimenticio’ (después de tanto exceso navideño) se vuelve más healthy. Su propiedades nutricionales beneficiosas para el organismo están fuera de toda duda, por lo que se convierten en un perfecto aliado no sólo de la salud si no, en muchas ocasiones, de la silueta.

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Éstas son algunas de las semillas más interesantes desde el punto de vista nutritivo, así como algunas pistas para introducirlas en nuestra dieta:

-Chía: más allá de tendencias, lo cierto es que la chía es una fuente valiosísima de ácidos grasos Omega 3 y 6 que activa nuestro metabolismo contra el colesterol ‘malo’ y contiene minerales como calcio, magnesio y fósforo.

Cómo consumirla: hay que remojar las semillas en un vaso de agua durante al menos 30 minutos. Después, resultan muy interesantes servidas en yogures o postres. No dan demasiado sabor, pero sí un interesante toque.

- Sésamo: es una gran fuente de proteínas y sus grasas insaturadas (es decir, ‘buenas’) junto a su contenido en lecitina, hacen que estas semillas nos ayuden a regular los niveles de colesterol. Además, presenta una alta concentración de calcio y contiene también hierro y zinc.

Cómo consumirla: lo mejor es comprar las semillas en crudo y tostarlas en una sartén (sin aceite) durante algunos minutos. Seguidamente se guardan en un bote de cristal y son perfectas para servir en ensaladas o cremas, también se pueden usar, por ejemplo, para preparar sushi, algunas variedades de pan… Con ellas tus platos no sólo serán ricos sino también muy ‘vistosos’.

- Quinoa: este ‘súper almento’ originario de América del Sur y conocido también como ‘quinua’, ha alcanzado muchísima popularidad en los últimos tiempos fuera del continente sudamericano por sus magníficas propiedades. Estas semillas contienen fósforo, hierro, son buena fuente de proteínas, fibra y y aminoácidos esenciales. Además, cuentan con un importante efecto saciante (muy interesante de cara a controlar el peso).

Cómo consumirla: hay que hervir la quínoa antes de consumirla. Una buena idea es tomarla en ensalada templada, puedes acompañarla por frutas como la granada, por ejemplo. También se puede cocinar con verduras al estilo cuscús y darle un uso parecido al que daríamos al arroz. Asimismo, también podemos añadirla al yogur (como si se tratara de cereales) y añadirle también algunas frutas. Y un truco, mejor cocerla sin sal.

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- Lino: sus propiedades son muy similares a las de la chía, pero además el lino resulta ser un gran aliado en los procesos inflamatorios y catarrales. Es una magnífica fuente de fibra diaria y tiene un alto contenido en ácidos grasos Omega 3, de modo que nos ayudar a regular los niveles de colesterol.

Cómo consumirla: muy similar al del resto de semillas, el lino puede agregarse a casi todo. Ahora en invierno, resulta interesante consumirlo junto a sopas o cremas, además de en los postres como el yogur.

- Girasol: a pesar de que son un poco más calóricas que el resto de sus compañeras de este listado sobre las mejores semillas para nuestra dieta diaria, su alto contenido en ácidos, como el Omega 6, permite también reducir la síntesis de colesterol 'malo' y ayuda al colesterol 'bueno'. Además, también son ricas en fibra.

Cómo consumirla: todos sabemos cómo tomarlas, y además... ¡nos encantan! Resultan ideales y muy saludables como ‘snack’ (tomadas, lógicamente, de forma moderada), así como ingrediente para nuestras ensaladas favoritas.

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