13 ENERO 2014

Alimentación post-Navidad: hora de recuperar la línea… ¡pero con cabeza!

Seguir dietas demasiado estrictas para perder el peso cogido durante las fiestas no resulta en absoluto recomendable para la salud

El consumo elevado de alcohol, las comidas hipercalóricas, el picoteo abusivo... son algunos de los 'clásicos'  asociados a la Navidad. Todo ello comporta una serie de desequilibrios nutricionales. Es por ello que, pasadas las fiestas es preciso volver a los buenos hábitos, eso sí, de forma ‘racional’. Demasiadas personas quieren perder en dos días el peso ganado sometiéndose a estrictos regímenes que, en realidad, no llevan más que al temido ‘efecto yoyó’. ¿Cómo hacerlo entonces? Para comenzar puedes prestar atención a estos consejos:

 


Los cítricos y los berros, dos de los 'aliados' para cuidar la línea



• A la hora de perder peso resulta fundamental visitar a un médico especialista para que realice un estudio de las necesidades alimentarias de cada uno y, posteriormente, desarrolle una dieta específica para cada persona. Y es que según la edad, las medidas corporales, las medidas la constitución, la distribución de músculo, grasa, agua, y el sexo, se tiene unas necesidades distintas: no puede comer igual, por ejemplo, una mujer embarazada que un hombre joven deportista.

• Debemos recordar que para mantener una dieta equilibrada no hay que comer menos, sino mejor. Lo que no debemos hacer en ningún caso es saltarnos ninguna comida.

• Es importante no obsesionarse, no pesarse cada día y no pretender perder esos kilos en una o dos semanas, pues lo que no hay que perder en ningún momento es la salud, sino mejorarla.

• Dentro del amplio espectro de los alimentos, los hay que inciden directamente en nuestra salud, favoreciéndola especialmente, entre ellos:

-Col, coliflor, brécol, coles de Bruselas: hace siglos que las llamadas plantas crucíferas se han empleado para depurar y desintoxicar el organismo. Cuentan con una elevada concentración de calcio y también de fibra, ideal para un adecuado tránsito intestinal, así como para prevenir la hipertensión.

-Berros: es una excelente fuente de minerales, betacarotenos y vitaminas C y E. La forma más eficaz es licuarlos en un zumo. Otra opción: incluirlos como ingrediente de ensaladas.

-Alcachofa: es diurética y favorece la desintoxicación hepática atenuando el impacto de los tóxicos sobre el hígado.

-Perejil: es una hierba medicinal, rica en vitamina C, hierro, calcio y antioxidantes.

-Apio: ayuda a la disminución del ácido úrico y los residuos tóxicos, tiene un efecto protector sobre las vías urinarias y contiene mucha fibra, útil para acelerar el tránsito intestinal.

-Los cítricos: naranja, limón, mandarina, pomelo... son la primera defensa contra el ataque de los radicales libres, ya que protegen las lipoproteínas de la oxidación. Además, regulan los niveles de glucosa sanguínea e inciden sobre la masa de grasa corporal reduciéndola.

-Aceite de oliva virgen: es antioxidante, reduce el colesterol 'malo' y el azúcar en la sangre.

-El ajo y la cebolla: son alimentos ricos en principios activos antioxidantes, ayudan a reducir el colesterol y los triglicéridos. Además, el ajo es un purificador muy poderoso. Limpia los intestinos, depura la sangre y renueva todo el sistema interno.

-El pescado azul: portador de grandes cantidades de Omega 3, mejora la producción de energía del corazón, mejora la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa.

-Las legumbres y los cereales integrales: por su concentración en fibra ayudan a combatir la obesidad ya que reducen la absorción de grasas y azúcares. Además, algunas fibras captan el agua produciendo una sensación de saciedad.

LA ENORME IMPORTANCIA DEL EJERCICIO FÍSICO

Además de cuidarse en la alimentación, es conveniente, incluso indispensable, hacer algo de ejercicio físico. De entre todos los ejercicios o deportes que se pueden elegir, nadar o caminar a paso rápido podrían ser dos opciones perfectas para empezar.

- - -

Dale "Me gusta" a nuestra página de ¡HOLA! en Facebook